E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA FEMINA
Quien como ella conquistar consiguiera
con buena figura y cauta mirada,
amante, parnét, sustento, morada,
sin salirse del tálamo siquiera.
Y cuando empieza a notarse la ojera
y el olor corpóreo no tanto agrada,
con pintura y perfume, camuflada,
suplanta la belleza que un día fuera.
Mas cuando el maquillaje no resulta,
con cirugía, el pellejo estira,
sufragando el esposo la consulta.
Luego por nuevos amores suspira,
y su fortuna y billetera abulta
con caudal que al ex marido le tira.
Quien como ella conquistar consiguiera
con buena figura y cauta mirada,
amante, parnét, sustento, morada,
sin salirse del tálamo siquiera.
Y cuando empieza a notarse la ojera
y el olor corpóreo no tanto agrada,
con pintura y perfume, camuflada,
suplanta la belleza que un día fuera.
Mas cuando el maquillaje no resulta,
con cirugía, el pellejo estira,
sufragando el esposo la consulta.
Luego por nuevos amores suspira,
y su fortuna y billetera abulta
con caudal que al ex marido le tira.
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