Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Palideces olvido
Palideces olvido, no revocare al rostro que esquivo huyo,
anídate en los arrabales o en la lengua del sol,
si, quiero que atestigüe lo insensato, que tu nefanda,
que tu descortés, que tu hastió del recuerdo ya eres
Quien te reemplazara, lo hará la tarde abnegada,
lo hará la superstición errante, lo hará mi pálida duda.
Palideces olvido, parecías tonto estribillo en el corazón,
enmudeces como enjambre tímido, motivo hialino
en mi no te veo, ¡Ah Infame de ti! Quien te ahogara
de pureza, quien te honrara con tibieza Que no sea yo.
Palideces, palideces, te desplomas, ya no tengo congojas
ni declives ni perspicacias, abandóname luminiscencia,
piérdete en mi atisbo, en mi góndola ciega tripulada
por el vacío.
Palideces olvido, no revocare al rostro que esquivo huyo,
anídate en los arrabales o en la lengua del sol,
si, quiero que atestigüe lo insensato, que tu nefanda,
que tu descortés, que tu hastió del recuerdo ya eres
Quien te reemplazara, lo hará la tarde abnegada,
lo hará la superstición errante, lo hará mi pálida duda.
Palideces olvido, parecías tonto estribillo en el corazón,
enmudeces como enjambre tímido, motivo hialino
en mi no te veo, ¡Ah Infame de ti! Quien te ahogara
de pureza, quien te honrara con tibieza Que no sea yo.
Palideces, palideces, te desplomas, ya no tengo congojas
ni declives ni perspicacias, abandóname luminiscencia,
piérdete en mi atisbo, en mi góndola ciega tripulada
por el vacío.
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