Amartemisa
Poetisa
Algunas veces me paro,
te paras,
me aparto,
continúas...
y mi aliento es una cascada de testimonio suelto
con alguna que otra música de fondo,
pero es tan cercana tu mano...
Pienso rápida,
ya sabes cómo soy cuando me escribo,
ya sabes que sin los dedos
nos soy mente
y sin mentar no soy cierta
pues ciertamente me cuento
y te cuento
y nos contamos
aunque a veces tarde mucho en decirlo.
Me marcho,
pero sólo algunas veces,
que ya sabes que no es voluntario,
pero vuelvo para decirlo,
para saberlo,
para sentir que lo sientes
y lo lees
y lo mueres lento
como a mí tanto me gusta...
Algunas veces soy la luna
y el sol de un forastero
que despierta desde el faro tan blanquito...
y se acuesta en tu costa moreno o negrito.
Sucede que no hay distancia
cuando recurro a mi tiempo
y mi sola esencia,
la tuya...
es cáliz de nuestros mártires silencios.
Mas nunca olvides
que no me marcho para siempre.
te paras,
me aparto,
continúas...
y mi aliento es una cascada de testimonio suelto
con alguna que otra música de fondo,
pero es tan cercana tu mano...
Pienso rápida,
ya sabes cómo soy cuando me escribo,
ya sabes que sin los dedos
nos soy mente
y sin mentar no soy cierta
pues ciertamente me cuento
y te cuento
y nos contamos
aunque a veces tarde mucho en decirlo.
Me marcho,
pero sólo algunas veces,
que ya sabes que no es voluntario,
pero vuelvo para decirlo,
para saberlo,
para sentir que lo sientes
y lo lees
y lo mueres lento
como a mí tanto me gusta...
Algunas veces soy la luna
y el sol de un forastero
que despierta desde el faro tan blanquito...
y se acuesta en tu costa moreno o negrito.
Sucede que no hay distancia
cuando recurro a mi tiempo
y mi sola esencia,
la tuya...
es cáliz de nuestros mártires silencios.
Mas nunca olvides
que no me marcho para siempre.