jorge luis murillo
Poeta fiel al portal
EN MIS ULTIMOS SUEÑOS
En mis últimos sueños
te forjaste en poema,
y sucumbiste luego
ante la luz del alba.
Como una nube herida
te tornaste en relámpago,
y entraste luminosa
segadora y tan blanca.
Te imaginé vestida
con espuma de plata,
con encajes de perlas,
con diadema de nácar.
Pálida blanquecina
con tu sonrisa franca,
con rostro transparente
casi como un fantasma.
¿Qué querías decirme?
con voz entrecortada,
suplicante e ingenua
como diciendo nada.
Pero interpreto el sueño
poniéndole palabras,
solo querías decirme
que de mi te marchabas.
Y se desvanecieron
como promesas vanas,
todos esos recuerdos
que tanto atesoraba.
Que guardaba en mi pecho
cual bóveda sagrada,
con cerrojo y cadenas
para que no se escaparan.
Pero todo fue inútil
puedo decir mañana,
la herida quedo abierta
y no puedo cerrarla.
Que angustia tan inmensa
inmensa y soberana,
que hasta en sueños
te llevas un pedazo de mi alma.
En mis últimos sueños
te forjaste en poema,
y sucumbiste luego
ante la luz del alba.
Como una nube herida
te tornaste en relámpago,
y entraste luminosa
segadora y tan blanca.
Te imaginé vestida
con espuma de plata,
con encajes de perlas,
con diadema de nácar.
Pálida blanquecina
con tu sonrisa franca,
con rostro transparente
casi como un fantasma.
¿Qué querías decirme?
con voz entrecortada,
suplicante e ingenua
como diciendo nada.
Pero interpreto el sueño
poniéndole palabras,
solo querías decirme
que de mi te marchabas.
Y se desvanecieron
como promesas vanas,
todos esos recuerdos
que tanto atesoraba.
Que guardaba en mi pecho
cual bóveda sagrada,
con cerrojo y cadenas
para que no se escaparan.
Pero todo fue inútil
puedo decir mañana,
la herida quedo abierta
y no puedo cerrarla.
Que angustia tan inmensa
inmensa y soberana,
que hasta en sueños
te llevas un pedazo de mi alma.