jmchicco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Seres necios desde el fango
al Estado han mancillado,
y en el cieno han enclavado,
un cimiento de cristal.
No por obra de los dioses,
ni por causa de un azar...
Por ilustres ciudadanos,
(investidos en derechos),
privilegio muy en vano,
de una intrusa paridad.
Si el destino es cada cual,
la miseria siempre crece,
y el arbitrio no se vence,
pues reinciden en errar.
Y en la prédica rival,
(enquistada en el tiempo);
las ideas de sus muertos,
con sus restos, viene y va.
¡Lealtad mi general,
y al guerrero aventurero!,
¡que la santa del obrero,
hoy volvió a peregrinar!.
Mientras tanto la unidad,
gime al paso de otra noria:
La consigna de un patriota,
que hoy se nombra catalán.
Por la sangre de mi abuelo,
que esta estirpe de europeo,
hoy me exime, (y soy ajeno),
a la horda popular.
Tradición, comunidad,
(las cerradas sociedades),
son ajenas liviandades,
con dudosa identidad.
Y hoy sus nietos proliferan,
en las más variadas etnias,
devorándose en sus ritos,
los mandatos de unidad.
ES POR ESO BUEN NATIVO,
QUE HOY BENDIGO TU HUMILDAD.
NO EN LA NOBLE IGUALDAD,
DE ESTE HIMNO SIN SENTIDO.
Sí A LOS OTROS ARGENTINOS,
HOMBRES NOBLES DE SENTIDO;
QUE EL AZAR HA REVESTIDO,
CON VALOR E INTEGRIDAD.
Si marcaron en su cuerpo,
los designio de un destino,
con la utópica esperanza,
de justicia y de verdad.
Todavía hay un tendal,
que despierta de mañana,
con el peso en la hazaña,
de afrontar su realidad.
Porque son de esa casta,
que humanizan lo perdido,
y si es poco lo que tienen,
fue por no aplastar a nadie.
Su nobleza es muy grande,
y es sagrada su humildad.
La honradez es un cristal,
si se vive entre gusanos,
arrastrándose en el guano,
que cimenta su verdad.
¿Qué no has visto la miseria,
ni su hedor tan visceral?.
Se prudente, inmortal,
que en la cama del corrupto,
se persigna tu tributo,
el sufragio universal.
Cuándo arrecia el vendaval,
la ignorancia y la barbarie;
lo que gesta es responsable,
de otra historia sin final.
Y una eterna apología,
se suicida en otra oferta,
la Argentina es una brecha,...
Su condena es cada cual.
En el libro del igual,
otra hoja sigue en blanco,
pues se escribe con el llanto,
de un pretérito ritual.
Y esto es solo divagar,
(otro afín de la derrota);
lo del vaso y de la gota,
fue otro sueño de tu afán.
al Estado han mancillado,
y en el cieno han enclavado,
un cimiento de cristal.
No por obra de los dioses,
ni por causa de un azar...
Por ilustres ciudadanos,
(investidos en derechos),
privilegio muy en vano,
de una intrusa paridad.
Si el destino es cada cual,
la miseria siempre crece,
y el arbitrio no se vence,
pues reinciden en errar.
Y en la prédica rival,
(enquistada en el tiempo);
las ideas de sus muertos,
con sus restos, viene y va.
¡Lealtad mi general,
y al guerrero aventurero!,
¡que la santa del obrero,
hoy volvió a peregrinar!.
Mientras tanto la unidad,
gime al paso de otra noria:
La consigna de un patriota,
que hoy se nombra catalán.
Por la sangre de mi abuelo,
que esta estirpe de europeo,
hoy me exime, (y soy ajeno),
a la horda popular.
Tradición, comunidad,
(las cerradas sociedades),
son ajenas liviandades,
con dudosa identidad.
Y hoy sus nietos proliferan,
en las más variadas etnias,
devorándose en sus ritos,
los mandatos de unidad.
ES POR ESO BUEN NATIVO,
QUE HOY BENDIGO TU HUMILDAD.
NO EN LA NOBLE IGUALDAD,
DE ESTE HIMNO SIN SENTIDO.
Sí A LOS OTROS ARGENTINOS,
HOMBRES NOBLES DE SENTIDO;
QUE EL AZAR HA REVESTIDO,
CON VALOR E INTEGRIDAD.
Si marcaron en su cuerpo,
los designio de un destino,
con la utópica esperanza,
de justicia y de verdad.
Todavía hay un tendal,
que despierta de mañana,
con el peso en la hazaña,
de afrontar su realidad.
Porque son de esa casta,
que humanizan lo perdido,
y si es poco lo que tienen,
fue por no aplastar a nadie.
Su nobleza es muy grande,
y es sagrada su humildad.
La honradez es un cristal,
si se vive entre gusanos,
arrastrándose en el guano,
que cimenta su verdad.
¿Qué no has visto la miseria,
ni su hedor tan visceral?.
Se prudente, inmortal,
que en la cama del corrupto,
se persigna tu tributo,
el sufragio universal.
Cuándo arrecia el vendaval,
la ignorancia y la barbarie;
lo que gesta es responsable,
de otra historia sin final.
Y una eterna apología,
se suicida en otra oferta,
la Argentina es una brecha,...
Su condena es cada cual.
En el libro del igual,
otra hoja sigue en blanco,
pues se escribe con el llanto,
de un pretérito ritual.
Y esto es solo divagar,
(otro afín de la derrota);
lo del vaso y de la gota,
fue otro sueño de tu afán.
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