iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Camino calles laberinto
recorriendo la ciudad nocturna
que me llama desde sus entrañas
de acero, asfalto y mierda
conjugadas en sociedad
formándome avenidas de ojos abiertos
donde las luces caminan dando tumbos
cayéndose, drogadas y ebrias.
Asfalto hablando de formar hogares,
construirse como sueños y futuros
en el espacio muerto detrás de una puerta.
En estas calles labradas en fuego,
forjadas por la vileza del dinero prófugo,
efímero, incierto como la decencia,
se me apaga la luz de la conciencia
y me bebo la inmundicia
que se destila en los drenajes
llenando frascos de la ácida tormenta.
Oblicuos parajes se derraman
en los ojos de la ciudad despierta,
alertada por los fétidos aromas
de los cuerpos, tirados a lo largo
de la noche donde se alimentan.
:: Besos cósmicos