***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
Nocturno laberinto.
Cadáveres cubiertos de doradas luciérnagas,
brillantes rapiñas de los sueños incumplidos;
heridas tan desgarradas, cicatrices, palabras largas;
grito en el viento y oriento mis anhelos perdidos.
Sueño de miles de lunas abortadas en el mar;
estrellas fugaces que no cumplen su honor;
llanto de las aves que me hacen divagar;
libélulas de cristal, mariposas negras sin valor.
Reflejos de un alma agónica en la noche de su ser;
vagabunda entre las espinas de un amargo rosal,
que llena de sangre los besos que no pudieron nacer,
que baña de lamentos mi cuerpo vistiéndome con sal.
Camino, pues el mundo no terminará jamás.
Las espirales jamás se detendrán a esperar por mí;
camino y por más que parezca aquí ya no hay más.
Corro, aunque no pueda volar, yo ya no sé vivir.
Y no hay amaneceres eternos, ni eternos anocheceres;
ni almas errantes por siempre, ni felicidad eterna.
Sólo mi sangre baña mis instintos de supervivencia;
sólo mis lágrimas lavan y alivian un segundo mi dolor.
Olvidando así, la armonía, la rima y el tiempo;
perdiéndome así entre el matiz de las grises nubes,
para llegar a algún lugar fundiéndome en el viento,
que este laberinto nocturno es lo único que tengo.
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