iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me diste un poco de tì, te devuelvo mi sentir envuelto en palabras.
¡Qué fácil parece
tratar de acallar las voces,
nuestras voces de protesta!
A manos de la policía
caen los héroes,
en sus redadas homicidas.
Culpar a la juventud
de inmadurez
y luego de rebeldía
como si fuese un mal
que tuviera que acabarse.
Éste, de gritar ¡basta!
a pulmón abierto,
de preferir la anarquía
a la podredumbre de un gobierno
que reprime la expresión
y quiere silenciar
la masiva agitación
y el descontento.
¡Qué fácil les resulta decir
murió con drogas en los bolsillos!
Tratando solo en encubrir
la bestialidad de sus actos,
la injusticia sentada en los banquillos,
en las sillas altas de la demagogia.
Cayó un héroe, lo trataron de escoria.
Pero han vivido los amigos
para perpetuar la memoria
de un hombre que fue asesinado
por la brutalidad del sistema.
Nunca dejaremos morir tu historia
y nadie acallará el grito
que te nombra como estandarte
de la libertad, y la gloria.
¡Qué fácil parece
tratar de acallar las voces,
nuestras voces de protesta!
A manos de la policía
caen los héroes,
en sus redadas homicidas.
Culpar a la juventud
de inmadurez
y luego de rebeldía
como si fuese un mal
que tuviera que acabarse.
Éste, de gritar ¡basta!
a pulmón abierto,
de preferir la anarquía
a la podredumbre de un gobierno
que reprime la expresión
y quiere silenciar
la masiva agitación
y el descontento.
¡Qué fácil les resulta decir
murió con drogas en los bolsillos!
Tratando solo en encubrir
la bestialidad de sus actos,
la injusticia sentada en los banquillos,
en las sillas altas de la demagogia.
Cayó un héroe, lo trataron de escoria.
Pero han vivido los amigos
para perpetuar la memoria
de un hombre que fue asesinado
por la brutalidad del sistema.
Nunca dejaremos morir tu historia
y nadie acallará el grito
que te nombra como estandarte
de la libertad, y la gloria.