KoalA
poeta principiante
Y la balanza le agacha la cabeza
a su destino, como todo en la vida sin remedio,
como no quise que fuera,
como siempre lo quiere mi destino.
Quise volar aferrado a un misterio
inconcluso y atrevido,
pero como simple sueño,
en mis ganas se quedó dormido.
Culpa mía por abrir los ojos
y seguir erguido, cuando mi fuerza
era brisa en un tornado sin sentido.
Triste, sólo y abatido en un desolado
desierto, hoy sólo quiero decir adiós,
que no es un hasta nunca, si no una invitación
a verme limpio, resplandeciente y agradecido.
Cuando el tiempo lo diga, cuando esté listo
y con mi coraza de hierro imbatible,
la que una vez sucumbió
por creerme superior al destino.
(inprovisado y amargo)
a su destino, como todo en la vida sin remedio,
como no quise que fuera,
como siempre lo quiere mi destino.
Quise volar aferrado a un misterio
inconcluso y atrevido,
pero como simple sueño,
en mis ganas se quedó dormido.
Culpa mía por abrir los ojos
y seguir erguido, cuando mi fuerza
era brisa en un tornado sin sentido.
Triste, sólo y abatido en un desolado
desierto, hoy sólo quiero decir adiós,
que no es un hasta nunca, si no una invitación
a verme limpio, resplandeciente y agradecido.
Cuando el tiempo lo diga, cuando esté listo
y con mi coraza de hierro imbatible,
la que una vez sucumbió
por creerme superior al destino.
(inprovisado y amargo)
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