rodrigotoro
Poeta adicto al portal
transcurrían las horas de aquella noche. Como cada vez en que el ropaje de la luna se regaba por el cielo se sazonaba con tildes mate y ámbar el brillo en los corazones de los hombres de Sombra; era un ser temido por sus atroces instintos
Y aquella noche se veía feliz. Aunque eso fuese extraño en alguien que disfrutaba al llorar, y cuyo clímax mas intenso estaba en el dolor y la flagelación; una personalidad torturada, un alma ciega a cualquier amorfa belleza; un espíritu cautivo por el fuego
Sombra permanecía extasiado tocando su flauta.
Al hacerlo, una melodía dulce y trémula volaba. Era una sinfonía de delicadas vírgenes, un juego de estrellas y cometas en un espacio infinito; era verdaderamente sobrecogedor.
Siempre que tocaba aquel trozo de metal sus ojos lloraban. Quizás, en aquellas insignificantes gotas de secreción ocular, se diluia punto por punto su humanidad. Quizás, como poder precisarlo, en aquella diminuta humedad la luz terminaba de eclipsarse en su corazón .
La melodía de la flauta continúo y continúo.
Solo una frase pudo articular en medio de su transe
- .maldito Kalmer tu fin ha llegado -luego continuo tocando.
Inmerso en aquella ocre serenata de lágrimas y obscuridad Sombra sonreía poseído por el odio y un iracundo deseo de venganza.
..Y ahora que los infiernos coronaban su voluntad, tras aquella entrevista de sangre y muerte, un tesoro de ira y desprecio mancillaba aun más su mente
- .maldito Kalmer .tu fin ha llegado ..
Y aquella noche se veía feliz. Aunque eso fuese extraño en alguien que disfrutaba al llorar, y cuyo clímax mas intenso estaba en el dolor y la flagelación; una personalidad torturada, un alma ciega a cualquier amorfa belleza; un espíritu cautivo por el fuego
Sombra permanecía extasiado tocando su flauta.
Al hacerlo, una melodía dulce y trémula volaba. Era una sinfonía de delicadas vírgenes, un juego de estrellas y cometas en un espacio infinito; era verdaderamente sobrecogedor.
Siempre que tocaba aquel trozo de metal sus ojos lloraban. Quizás, en aquellas insignificantes gotas de secreción ocular, se diluia punto por punto su humanidad. Quizás, como poder precisarlo, en aquella diminuta humedad la luz terminaba de eclipsarse en su corazón .
La melodía de la flauta continúo y continúo.
Solo una frase pudo articular en medio de su transe
- .maldito Kalmer tu fin ha llegado -luego continuo tocando.
Inmerso en aquella ocre serenata de lágrimas y obscuridad Sombra sonreía poseído por el odio y un iracundo deseo de venganza.
..Y ahora que los infiernos coronaban su voluntad, tras aquella entrevista de sangre y muerte, un tesoro de ira y desprecio mancillaba aun más su mente
- .maldito Kalmer .tu fin ha llegado ..
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