Anabelle
Poeta reconocido en el portal.
Personificación de mi dilema
Alza una espada entre la piedra
y el escudo invisible
se despoja del magnetismo
quedo indefensa ante miradas
que me penetran
me filtran veneno
me laceran.
Vivo
en la esquina que voy muriendo, vivo.
Vivo dentro de la misma miseria rutinaria
entre cardos y rosas yo vivo
ausente, esquiva
defendiéndome de todos
culpándome a mí misma.
Vivo como la luna;
ella se va vistiendo para lucirse
para que todos la vean
pero nadie la alcanza
nadie la posee
nadie comprende su estar de dependencia.
Vivo como leona
resguardando a las crías
azotándome todos los días por su alimento
como fiera salvaje que no se domina.
Vivo;
vivo porque sobrevivo
Y la manada se disipa y yo ya no existo.
Maquiavélico juego de azar
donde muevo una pieza
y en realidad no sé jugar.
Vivo;
vivo como ermitaño en huelga
como mendigo rico y soberbio
como pantalla de un cine que sólo se ve una vez
y después se despide de sus invitados.
Vivo
por y para el tiempo;
para la crueldad de los momentos
para la mano que se tiende ficticia
para la sonrisa plástica de hoy
para la inocencia de nadie
para la estúpida idea de que
¡de las personas son los sueños
y de los libros las utopías!.
Yo vivo.
[¡¡Aveces vivir se hace más fácil si cerramos los ojos!!]
Alza una espada entre la piedra
y el escudo invisible
se despoja del magnetismo
quedo indefensa ante miradas
que me penetran
me filtran veneno
me laceran.
Vivo
en la esquina que voy muriendo, vivo.
Vivo dentro de la misma miseria rutinaria
entre cardos y rosas yo vivo
ausente, esquiva
defendiéndome de todos
culpándome a mí misma.
Vivo como la luna;
ella se va vistiendo para lucirse
para que todos la vean
pero nadie la alcanza
nadie la posee
nadie comprende su estar de dependencia.
Vivo como leona
resguardando a las crías
azotándome todos los días por su alimento
como fiera salvaje que no se domina.
Vivo;
vivo porque sobrevivo
Y la manada se disipa y yo ya no existo.
Maquiavélico juego de azar
donde muevo una pieza
y en realidad no sé jugar.
Vivo;
vivo como ermitaño en huelga
como mendigo rico y soberbio
como pantalla de un cine que sólo se ve una vez
y después se despide de sus invitados.
Vivo
por y para el tiempo;
para la crueldad de los momentos
para la mano que se tiende ficticia
para la sonrisa plástica de hoy
para la inocencia de nadie
para la estúpida idea de que
¡de las personas son los sueños
y de los libros las utopías!.
Yo vivo.
[¡¡Aveces vivir se hace más fácil si cerramos los ojos!!]
::
:
::::
::::
::::