iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Comenzando a morder los bordes de las horas,
con el frenesí de querer ya no estar donde
siempre he estado.
Mareos vienen siempre que huelo este perfume,
y le vomito encima a la señora que se sentó a mi lado.
Me mira y se ríe, se ríe de mí, o conmigo no sé
después de tantas arcadas creo que mi expresión
es de pánico.
Es una vieja rara, y se bebe el fluido,
con esos dedos amarillos y largos toma mi cara
se acerca para besarme en los labios.
Puedo esperar los pergaminos plegados
percibiendo un rancio aroma a pasado.
Pero no, no me besa y solo me dice en voz baja
El vómito es alimento que después beberás
Sin preconcebir el enigma, se levanta.
Se baja.
Sigo de largo obnibulada.
Un rumor de choques eléctricos me hace recordar sus palabras.
La luz azul trae los recuerdos de cuando era sin pensar,
y pido la parada.
Una risa trastornada me ciñe los oídos cuando mis pies tocan el suelo.
Su mirada embarrada en el cristal.
Ahora no queda nada que vomitar.
La noche me ofrece de nuevo el banquete.
A llenar el estómago hasta el siguiente mareo.
con el frenesí de querer ya no estar donde
siempre he estado.
Mareos vienen siempre que huelo este perfume,
y le vomito encima a la señora que se sentó a mi lado.
Me mira y se ríe, se ríe de mí, o conmigo no sé
después de tantas arcadas creo que mi expresión
es de pánico.
Es una vieja rara, y se bebe el fluido,
con esos dedos amarillos y largos toma mi cara
se acerca para besarme en los labios.
Puedo esperar los pergaminos plegados
percibiendo un rancio aroma a pasado.
Pero no, no me besa y solo me dice en voz baja
El vómito es alimento que después beberás
del suelo, así que escapa
Sin preconcebir el enigma, se levanta.
Se baja.
Sigo de largo obnibulada.
Un rumor de choques eléctricos me hace recordar sus palabras.
La luz azul trae los recuerdos de cuando era sin pensar,
y pido la parada.
Una risa trastornada me ciñe los oídos cuando mis pies tocan el suelo.
Su mirada embarrada en el cristal.
Ahora no queda nada que vomitar.
La noche me ofrece de nuevo el banquete.
A llenar el estómago hasta el siguiente mareo.

:: gracias hermanote.