Como jugando,
escribo mis letrillas chabacanas,
y acorde con mis gustos y mis ganas
compongo una elegía o un ditirambo,
con ripios y sandeces siempre usando.
Como jugando,
con estilos y formas no concretas
me atrevo con sonetos y cuartetas,
sin distinguir un dáctilo de un yambo
con mi lira sin cuerdas voy cantando.
Como jugando,
pues, que jamás pretendí yo ser poeta,
critico todo aquello que me inquieta;
de Dios y el hombre, aveces, renegando,
por este oscuro mundo voy pasando.
Como jugando,
camino hacia la nada inescrutable,
desde un todo de horror irreversible.
Como jugando,
la vida me resulta abominable,
y añoro la meteria indestructible.
Como jungando, como-jugando; co-mo-ju-gan-do.
Recaredo.