Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
tratan los topos de salir
tratan los topos de salir
de su madriguera
atiborrada de abatí
pero es que son tan ricos
los granos
que, llenas sus panzas,
que, llenas sus mentes,
que, llenan sus corazones
de material procesado
y no encontrando la salida
se quedan
somnolientos
viviendo una vida
que creen entender
para nunca aprender.
Ah, topos lindos, topos de
hocicos romos,
la vida se les pasa
y nunca de la lluvia
han aprendido
el recorrer.
tratan las jirafas
con sus largos cuellos
de sorber
la gracia de las aguas
pero es que son
tan largos
sus cuellos
que sólo alcanzan
de la lluvia
el recorrer.
y ven aquellas nubes
y ven de los astros
sus miradas
soporíferas
y arrojadas
y, entre tantas,
se olvidan de los topos el corazón.
Ah, laxas jirafas
de cuellos de red,
ah elásticas
estrías
de oro, caoba y mies,
saben tanto
de todo
pero se pierden,
y si ganan,
están amantando
de una sola ubre ancestral.
saben sobre esto los topos
y las jirafas,
al menos,
el otro día,
así me lo hicieron saber.
pero es que les cuesta
tanto no atender
a sus cuellos y
bienes subterráneos
que a veces
pienso
que jamás se irán a conocer.
pobres las jirafas de
elástico corazón
y pobres los topos
de tierra
sobre su envés,
tienen miedo de ver
su otra piel,
tiene tanto miedo
que prefieren
no atender sus teléfonos
cuando los llamo
para nuestra próxima reunión.
Ah, lindos topos y lindas
jirafas
yo ya no tengo nada
más que perder,
cuando conocí el mundo,
aunque abierto
y sereno,
éste ya se encontraba destrozado.
ahora sólo podemos aprender.
tengo reminiscencias de una vida
que no viví
y se aloja en el porvenir.
tengo algo grande
que no comprendo
dentro del pecho
que se llama paz, amor y prosperidad.
mucho tiempo me costó
entender que
quizás no todos
sentían como yo,
que a veces
la educación
nos golpea tan fuerte
desde chicos
que nos da miedo desobedecer,
que otros planifican
grandes construcciones
de estética
de muerte
de inmortalidad
para que no queramos,
como un topo, escapar,
que los liberados
llevan
de conciencia
un mundo que sufre,
y como sosiego,
intentan elevar
sus cuellos
al dominio de la posibilidad.
Ah, todo esto me costó
tantos años
y heridas entender
pero ahora sé,
al mirar una foto
de niño
que mis ojos,
a pesar
de las pequeñas muertes,
siguen igual
como en mi niñez los dejé.-
ahora sé que a pesar de los días, existe un día para llorar y otro para nacer.
tratan los topos de salir
de su madriguera
atiborrada de abatí
pero es que son tan ricos
los granos
que, llenas sus panzas,
que, llenas sus mentes,
que, llenan sus corazones
de material procesado
y no encontrando la salida
se quedan
somnolientos
viviendo una vida
que creen entender
para nunca aprender.
Ah, topos lindos, topos de
hocicos romos,
la vida se les pasa
y nunca de la lluvia
han aprendido
el recorrer.
tratan las jirafas
con sus largos cuellos
de sorber
la gracia de las aguas
pero es que son
tan largos
sus cuellos
que sólo alcanzan
de la lluvia
el recorrer.
y ven aquellas nubes
y ven de los astros
sus miradas
soporíferas
y arrojadas
y, entre tantas,
se olvidan de los topos el corazón.
Ah, laxas jirafas
de cuellos de red,
ah elásticas
estrías
de oro, caoba y mies,
saben tanto
de todo
pero se pierden,
y si ganan,
están amantando
de una sola ubre ancestral.
saben sobre esto los topos
y las jirafas,
al menos,
el otro día,
así me lo hicieron saber.
pero es que les cuesta
tanto no atender
a sus cuellos y
bienes subterráneos
que a veces
pienso
que jamás se irán a conocer.
pobres las jirafas de
elástico corazón
y pobres los topos
de tierra
sobre su envés,
tienen miedo de ver
su otra piel,
tiene tanto miedo
que prefieren
no atender sus teléfonos
cuando los llamo
para nuestra próxima reunión.
Ah, lindos topos y lindas
jirafas
yo ya no tengo nada
más que perder,
cuando conocí el mundo,
aunque abierto
y sereno,
éste ya se encontraba destrozado.
ahora sólo podemos aprender.
tengo reminiscencias de una vida
que no viví
y se aloja en el porvenir.
tengo algo grande
que no comprendo
dentro del pecho
que se llama paz, amor y prosperidad.
mucho tiempo me costó
entender que
quizás no todos
sentían como yo,
que a veces
la educación
nos golpea tan fuerte
desde chicos
que nos da miedo desobedecer,
que otros planifican
grandes construcciones
de estética
de muerte
de inmortalidad
para que no queramos,
como un topo, escapar,
que los liberados
llevan
de conciencia
un mundo que sufre,
y como sosiego,
intentan elevar
sus cuellos
al dominio de la posibilidad.
Ah, todo esto me costó
tantos años
y heridas entender
pero ahora sé,
al mirar una foto
de niño
que mis ojos,
a pesar
de las pequeñas muertes,
siguen igual
como en mi niñez los dejé.-
ahora sé que a pesar de los días, existe un día para llorar y otro para nacer.