Salvador Pliego
Poeta veterano en el portal
Un beso en un suspiro
Acumulando en una veta la mar o un suspiro,
o el amor azul lleno de trinos,
contagiado por una interminable estela
que se pronuncia incontenible en la horizontalidad del orbe,
como si fuese la más cercana recta
o la más lejana esfera que en ti brillara,
miro así tu corazón y escribo.
o el amor azul lleno de trinos,
contagiado por una interminable estela
que se pronuncia incontenible en la horizontalidad del orbe,
como si fuese la más cercana recta
o la más lejana esfera que en ti brillara,
miro así tu corazón y escribo.
Contemplativo hacia la verticalidad,
hacia la expectante respuesta a ese confín,
llega un murmullo exhalado
y un suspiro escapa entre la piel a perseguirlo.
Y sólo pienso en ti, en arrancarte con los labios los latidos.
hacia la expectante respuesta a ese confín,
llega un murmullo exhalado
y un suspiro escapa entre la piel a perseguirlo.
Y sólo pienso en ti, en arrancarte con los labios los latidos.
Mira: tan frágiles tus manos se adhieren y coluden,
su suave carne se apresa en la frontera de un exilio
y las hago mías, en los límites que en ti concibo.
Y sólo pienso en ti.
su suave carne se apresa en la frontera de un exilio
y las hago mías, en los límites que en ti concibo.
Y sólo pienso en ti.
Arranco de tus labios otros labios escondidos
sin que sepan de las horas en que toco sus tejidos.
A ellos, junto a ellos,
les devuelvo un respiro desprendiendo mis sentidos.
Y sólo pienso en ti.
sin que sepan de las horas en que toco sus tejidos.
A ellos, junto a ellos,
les devuelvo un respiro desprendiendo mis sentidos.
Y sólo pienso en ti.
Persigo lo que tienes, lo que cubres y segregas.
Elaboro un cosmos en tus yemas y substancias.
Identifico al sol en cada uno de tus jugos.
Y sólo pienso en ti, en arrancarte el corazón
y regalarle mis indómitos suspiros.
Elaboro un cosmos en tus yemas y substancias.
Identifico al sol en cada uno de tus jugos.
Y sólo pienso en ti, en arrancarte el corazón
y regalarle mis indómitos suspiros.
Pero, ¿a quién?... Si de tus ojos hay ojos siempre
que el horizonte cubre con su nube
para dejarlos vivos, sin aliento,
y depositarlos al rocío cuando abren.
que el horizonte cubre con su nube
para dejarlos vivos, sin aliento,
y depositarlos al rocío cuando abren.
Suelo arrancarte a besos
¡Suelo arrancarte la luz de un beso!
Es el amor un nudo atado al pecho
que desahoga su gemido allá en lo alto.
Mira: tus lindos ojos tus ojos lindos
¡Suelo arrancarte la luz de un beso!
Es el amor un nudo atado al pecho
que desahoga su gemido allá en lo alto.
Mira: tus lindos ojos tus ojos lindos
¿Acaso el amor dejó su escrito
y al mirarle, en una letra, lo firmó para leerte?
Pero ¿a quién?
Llamo a tu puerta, a tu nombre, a tu figura:
el espacio que abre es la mitad de una llamada
y la otra es parte de tu boca.
¡Sólo pienso en ti!
y al mirarle, en una letra, lo firmó para leerte?
Pero ¿a quién?
Llamo a tu puerta, a tu nombre, a tu figura:
el espacio que abre es la mitad de una llamada
y la otra es parte de tu boca.
¡Sólo pienso en ti!
Suelo esconderte y refugiarte.
Y tus ojos, lindos ojos,
me arrancan en mitades a tus partes.
¡Sólo pienso en ti!
Suele mi boca tocar tu boca.
Suelen tus ojos abrir mis ojos.
Penetran raudas y australes vías
que se entrecruzan y luego expían.
Suelen tus manos blindar mis manos.
Todo viene y escapa al verte,
todo se cubre de enmascarado alivio,
todo se inhibe junto a tu vientre.
¡Me arranca el pecho tu aroma ardiente!
¡Me arranca sangre tu sangre tenue!
Pero, mira: tus lindos ojos tus ojos lindos
¡Es el amor, lo sé!
Aquí en tus besos la estela cae.
Allá en la calma el horizonte su azul embiste.
El viento sopla y tu rostro ondea la mar que brisa.
Suelo aquietarme en tu abrazo e irme.
Tus lindos ojos tus ojos lindos
Suelo arrancarte en la mar y en ti perderme.
Y tus ojos, lindos ojos,
me arrancan en mitades a tus partes.
¡Sólo pienso en ti!
Suele mi boca tocar tu boca.
Suelen tus ojos abrir mis ojos.
Penetran raudas y australes vías
que se entrecruzan y luego expían.
Suelen tus manos blindar mis manos.
Todo viene y escapa al verte,
todo se cubre de enmascarado alivio,
todo se inhibe junto a tu vientre.
¡Me arranca el pecho tu aroma ardiente!
¡Me arranca sangre tu sangre tenue!
Pero, mira: tus lindos ojos tus ojos lindos
¡Es el amor, lo sé!
Aquí en tus besos la estela cae.
Allá en la calma el horizonte su azul embiste.
El viento sopla y tu rostro ondea la mar que brisa.
Suelo aquietarme en tu abrazo e irme.
Tus lindos ojos tus ojos lindos
Suelo arrancarte en la mar y en ti perderme.
Salvador Pliego
[MUSICA]http://www.fileden.com/files/2009/2/15/2323642/HighNoon.mp3[/MUSICA]
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