Avelino
Poeta veterano/a en el portal
DOCE DE OCTUBRE
No vieron dioses ni sol
sino la plata y el oro.
No vieron templos
vieron ruinas.
No vieron arte ni ciencia
sólo riquezas y ambición.
Para juntar
la vida y el metal.
Hay que fundir
trabajo y libertad.
Porque el hacer, el crear
al hombre no esclaviza
si es su libre voluntad.
No vieron Quipus
no vieron huasis.
No vieron mujeres
sino ciervas
No vieron hombres
sino esclavos.
Doce de octubre.
Hay otros días,
otros doce, otros octubres.
Tal vez un abril,
quizá un mayo
o un setiembre.
Porque no hay fechas
Para celebrar cadenas
Sino días de gloria
que son memorables
por su rebeldía.
Días de escuchar el ruido
del roto metal opresor.
Y el grito que condena
la invasión que mató
cultura y libertad.
No vieron dioses ni sol
sino la plata y el oro.
No vieron artes ni ciencias
sólo riquezas y ambición.
No vieron dioses ni sol
sino la plata y el oro.
No vieron templos
vieron ruinas.
No vieron arte ni ciencia
sólo riquezas y ambición.
Para juntar
la vida y el metal.
Hay que fundir
trabajo y libertad.
Porque el hacer, el crear
al hombre no esclaviza
si es su libre voluntad.
No vieron Quipus
no vieron huasis.
No vieron mujeres
sino ciervas
No vieron hombres
sino esclavos.
Doce de octubre.
Hay otros días,
otros doce, otros octubres.
Tal vez un abril,
quizá un mayo
o un setiembre.
Porque no hay fechas
Para celebrar cadenas
Sino días de gloria
que son memorables
por su rebeldía.
Días de escuchar el ruido
del roto metal opresor.
Y el grito que condena
la invasión que mató
cultura y libertad.
No vieron dioses ni sol
sino la plata y el oro.
No vieron artes ni ciencias
sólo riquezas y ambición.