Vicente Fernández-Cortés
Poeta que considera el portal su segunda casa
(Con el fin de que no se superpongan los archivos de música, ruego que en los distintos paneles de Control de Música que aparecen tanto en mi post como en los comentarios se oprima el pause hasta que se oiga solo el archivo original )
Guitarra.
Empieza el llanto de la guitarra.
Es inútil callarla.
Es imposible callarla.
(F. Garcia Lorca)
Al recuerdo de Federico
Guitarra de taberna, arrinconada
sin traste ni cordal en tu armadura,
que no hay nadie que abrace tu cintura
a la compaña de una voz templada.
Yo sé muy bien que en la oquedad callada
de tu canoro vientre aún perdura
el olvidado son, la partitura
de una canción de amor desesperada.
En tu oscuro brocal tiembla el lamento,
la resignada nota retenida,
el arpegio varado en tu instrumento.
¡Ay guitarra gitana, adormecida,
qué saben del prodigio de ese tiento
clavado entre los surcos de tu herida!
Tiento: palo del flamenco.
Guitarra.
Empieza el llanto de la guitarra.
Es inútil callarla.
Es imposible callarla.
(F. Garcia Lorca)
Al recuerdo de Federico
Guitarra de taberna, arrinconada
sin traste ni cordal en tu armadura,
que no hay nadie que abrace tu cintura
a la compaña de una voz templada.
Yo sé muy bien que en la oquedad callada
de tu canoro vientre aún perdura
el olvidado son, la partitura
de una canción de amor desesperada.
En tu oscuro brocal tiembla el lamento,
la resignada nota retenida,
el arpegio varado en tu instrumento.
¡Ay guitarra gitana, adormecida,
qué saben del prodigio de ese tiento
clavado entre los surcos de tu herida!
Tiento: palo del flamenco.
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