legendario
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tengo urgencia de ti,
la vida es corta
y el encanto se escapa entre las horas;
pienso y me extravío
por los agujeros negros
a donde obnubilados llegan
los pensamientos;
Camino por los días,
y me adelanto al tiempo,
me detengo, me siento
para esperar la hora
que me ofreció el refresco
del pozo de ambrosía
en tu desnudo cuerpo.
Y pienso;
mejor dicho, creo que pienso
si tengo urgencia de ti
o yo soy tu premura
para ganarle al tiempo
unas cuantas partidas,
y exprimirle a rabiar
los jugos a la vida.
Y entonces,
al unísono gritarle
que supimos vivir
burlando al corto viaje
que nos lleva de la nada, a la nada
por un puente;
que nos refugiamos en sus resquicios
conocidos como noches;
vocear a todo pecho que vivimos,
y que valió la pena
haber nacido.
la vida es corta
y el encanto se escapa entre las horas;
pienso y me extravío
por los agujeros negros
a donde obnubilados llegan
los pensamientos;
Camino por los días,
y me adelanto al tiempo,
me detengo, me siento
para esperar la hora
que me ofreció el refresco
del pozo de ambrosía
en tu desnudo cuerpo.
Y pienso;
mejor dicho, creo que pienso
si tengo urgencia de ti
o yo soy tu premura
para ganarle al tiempo
unas cuantas partidas,
y exprimirle a rabiar
los jugos a la vida.
Y entonces,
al unísono gritarle
que supimos vivir
burlando al corto viaje
que nos lleva de la nada, a la nada
por un puente;
que nos refugiamos en sus resquicios
conocidos como noches;
vocear a todo pecho que vivimos,
y que valió la pena
haber nacido.
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