Ensueño…
Estéril y apenado mi mirada te busca,
vacío cielo de mi habitación, bella imagen,
apareces cruel ensoñación, piel desnuda…
divagadora mente frágil que te atesora.
Tu desbocado galope se acentúa, llega...
En ritmos y sismos que exasperan mi calma;
olfato, perfume que erotiza sensaciones.
En pleno ritmo de obscenidades cabalgata,
voy reconstruyendo ese dichoso paraíso,
nada en el gozo consentido es prohibido…
Todo pasión e imaginación ese deseo...
Ahí vuelvo a verte a encontrarte y codiciarte,
ahora sólo tengo una mano en ambición;
en iniquidad onanista vacío el clímax.
Ramiro Deladanza
315
Última edición: