Monica Alejandra
Poeta adicto al portal
Delicada y majestuosa
rosa blanca.
Deja que te mire y me deleite,
que mis cansados ojos veneren,
a tus delicados pétalos puros.
Deja que me bañe tu aroma perceptible.
Déjame abrazar tu tallo
de penetrantes espinas.
Abrazarlo quiero.
Juro no hacerte daño.
Lacérame la piel con tus espinas.
Deja que en este franco abrazo,
escurra entre mis manos la sangre,
Con ella regare tus raíces.
Volviéndote de blanca y pura
A roja, profana, llena de matices.
rosa blanca.
Deja que te mire y me deleite,
que mis cansados ojos veneren,
a tus delicados pétalos puros.
Deja que me bañe tu aroma perceptible.
Déjame abrazar tu tallo
de penetrantes espinas.
Abrazarlo quiero.
Juro no hacerte daño.
Lacérame la piel con tus espinas.
Deja que en este franco abrazo,
escurra entre mis manos la sangre,
Con ella regare tus raíces.
Volviéndote de blanca y pura
A roja, profana, llena de matices.