lore1
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nos creemos muy grandes y al nacer
tan solo somos piel entre las manos,
angelicales, dóciles y enanos,
con miles de barreras por vencer.
Nos quedan varios años por crecer,
lograr identidades de menganos,
rompiendo diques, descubriendo arcanos
mientras relumbra el sol de amanecer.
Que nunca marchará la primavera
imaginamos siempre en juventud,
poniéndonos el mundo por montera.
Frugal nos viene al fin la plenitud
y sin hacerse efímera la espera,
nos alcanza el invierno y su quietud.
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