Estrella Cabrera
Poeta adicto al portal
Un día, por un fatal error
en la mismita puerta del Cielo me dejaron.
Y ahí, esperando, pá entrar estaba yo.
cuando ví que un ángel me abría.
Yo le dije: "Señoría...
me va usted a perdonar
yo no paso del umbral,
es bonito este lugar
pero lo mío es un error, yo aún puedo respirar
a mí me late el corazón,
y, si me hace usted el favor,
llámeme al que manda,
al que ordenó mi muerte,
que venga aquí y me cuente
qué fué lo que pasó.
Yo comprendo que lo dejan aquí a uno
pá que entre,
y hay que ver lo que me alegro
sabiendo que me esperan en el Cielo
y que me libro del Infierno
pero lo siento,
señáleme el camino que me vuelvo
que estoy bien vivo
y aquí yo no me quedo."
El ángel me escuchaba indiferente
y entonces entendí que mucha gente
había estado allí equivocada
y, creyendo que nadie me miraba,
eché a correr para escapar
pero, sin saber cómo, volví al mismo lugar.
Oí el tintinear de las llaves
de aquel funcionario celestial
y su voz impaciente que decía:
"¿Se quiere usted callar?"
Y, por más que yo insistía,
no tuve otro remedio que escuchar:
"Guarde usted la fila, no lo vuelvo a repetir,
el que no esté de acuerdo, luego podrá recurrir."
Finalmente, nos dieron un impreso
que había que rellenar.
Y, mientras lo hacía,
con una pluma de ángel que me dieron
las puertas del Cielo se abrieron.
Preguntaron al primero de la fila:
"Tú,¿cada cuánto rezas?"
Y apareció San MIguel y se oyó:
"¡Cuatro cajas de cervezas!"
"¡Hay que joderse, pensé,
aquí se lo montan bien,
tanta paz y tanta nube,
pero empinan el codo también."
Me debieron de leer el pensamiento
pues un ángel con cara de sargento
me dijo:" me teneis contento,
ánda, venga, pasa
me lo cuentas todo aquí dentro
y yo diré si tu guasa
es pá quedarte o mandarte
de una patada al Infierno.
Y te daré una copita de vino
si me entregas rellenado el impreso divino."
Yo lo había cumplimentado
exponiendo así mis motivos:
"Estaba yo en un bar con mis amigos,
y hubo un tiroteo, de repente,
todo el mundo corrió despavorido,
unos mafiosos buscaban a una gente.
Yo me eché al suelo,
las balas se cruzaban y, Vicente,
que es mi mejor amigo
cayó a mi lado, herido.
Pero a los dos segundos
noté que estaba muerto
y me oculté bajo su cuerpo,
para esquivar los tiros.
Luego llegaron unos tipos raros
con alas y cara de aturdidos
y me agarraron hacia arriba.
Haciéndome el dormido
llegué hasta aquí,pero estoy vivo,
todo es un error y a quien debían
de haber traído
es a Vicente, mi amigo,
que fué el que murió,
y su cuerpo está ahí abajo
aún tendido."
"¿Así que te escondiste?,
el ángel me preguntó.
"Para salvar el pellejo,
dije, mi señoría".
"Pues a éso se le llama cobardía",
fué su respuesta divina.
"O instinto de supervivencia,"
respondí con picardía,
y por si había clemencia.
"Eres muy espabilado,
pero, hijo, la has cagado,
ánda, véte para allá,
a esa nube de la gran carpa,
que ahora te darán
tu correspondiente arpa"
Y aquí, en el Cielo, estoy,
más aburrido que una ostra,
tocando el arpa hora tras hora,
eternamente
por haber sobrevivido
cobardemente
en lugar de haber atendido
a mi amigo Vicente.
* * *
Estrella C. Z.
Todos los derechos reservados Safe Creative
en la mismita puerta del Cielo me dejaron.
Y ahí, esperando, pá entrar estaba yo.
cuando ví que un ángel me abría.
Yo le dije: "Señoría...
me va usted a perdonar
yo no paso del umbral,
es bonito este lugar
pero lo mío es un error, yo aún puedo respirar
a mí me late el corazón,
y, si me hace usted el favor,
llámeme al que manda,
al que ordenó mi muerte,
que venga aquí y me cuente
qué fué lo que pasó.
Yo comprendo que lo dejan aquí a uno
pá que entre,
y hay que ver lo que me alegro
sabiendo que me esperan en el Cielo
y que me libro del Infierno
pero lo siento,
señáleme el camino que me vuelvo
que estoy bien vivo
y aquí yo no me quedo."
El ángel me escuchaba indiferente
y entonces entendí que mucha gente
había estado allí equivocada
y, creyendo que nadie me miraba,
eché a correr para escapar
pero, sin saber cómo, volví al mismo lugar.
Oí el tintinear de las llaves
de aquel funcionario celestial
y su voz impaciente que decía:
"¿Se quiere usted callar?"
Y, por más que yo insistía,
no tuve otro remedio que escuchar:
"Guarde usted la fila, no lo vuelvo a repetir,
el que no esté de acuerdo, luego podrá recurrir."
Finalmente, nos dieron un impreso
que había que rellenar.
Y, mientras lo hacía,
con una pluma de ángel que me dieron
las puertas del Cielo se abrieron.
Preguntaron al primero de la fila:
"Tú,¿cada cuánto rezas?"
Y apareció San MIguel y se oyó:
"¡Cuatro cajas de cervezas!"
"¡Hay que joderse, pensé,
aquí se lo montan bien,
tanta paz y tanta nube,
pero empinan el codo también."
Me debieron de leer el pensamiento
pues un ángel con cara de sargento
me dijo:" me teneis contento,
ánda, venga, pasa
me lo cuentas todo aquí dentro
y yo diré si tu guasa
es pá quedarte o mandarte
de una patada al Infierno.
Y te daré una copita de vino
si me entregas rellenado el impreso divino."
Yo lo había cumplimentado
exponiendo así mis motivos:
"Estaba yo en un bar con mis amigos,
y hubo un tiroteo, de repente,
todo el mundo corrió despavorido,
unos mafiosos buscaban a una gente.
Yo me eché al suelo,
las balas se cruzaban y, Vicente,
que es mi mejor amigo
cayó a mi lado, herido.
Pero a los dos segundos
noté que estaba muerto
y me oculté bajo su cuerpo,
para esquivar los tiros.
Luego llegaron unos tipos raros
con alas y cara de aturdidos
y me agarraron hacia arriba.
Haciéndome el dormido
llegué hasta aquí,pero estoy vivo,
todo es un error y a quien debían
de haber traído
es a Vicente, mi amigo,
que fué el que murió,
y su cuerpo está ahí abajo
aún tendido."
"¿Así que te escondiste?,
el ángel me preguntó.
"Para salvar el pellejo,
dije, mi señoría".
"Pues a éso se le llama cobardía",
fué su respuesta divina.
"O instinto de supervivencia,"
respondí con picardía,
y por si había clemencia.
"Eres muy espabilado,
pero, hijo, la has cagado,
ánda, véte para allá,
a esa nube de la gran carpa,
que ahora te darán
tu correspondiente arpa"
Y aquí, en el Cielo, estoy,
más aburrido que una ostra,
tocando el arpa hora tras hora,
eternamente
por haber sobrevivido
cobardemente
en lugar de haber atendido
a mi amigo Vicente.
* * *
Estrella C. Z.
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::Un abrazo, Estrella,::
::
::
::,pero gracias por pasarte por esta historia de locos. Abrazos,Estrella.
::Estrella.