Chiqui Abreu
Poeta reconocido en el portal
Pertenezco a un mundo
donde despertar no es un verbo,
ni las sílabas del día son dos,
ni es tan grave su paso.
Es navegar en la costa, filosofando,
un giro completo con sabor a cicuta.
El reino de mil voces nocturnas
y una lágrima pura que me alivia el alma.
Una terapia que nace del café de tus manos,
una copa de versos de tránsito a la muralla,
un ramillete de abrazos del jardín de la abuela
con el sentido rosario que armoniza su paso
y la violeta fragante que sueña cruzar el charco.
Un inmenso cielo con esencia de mujer,
la clara estampa del amor vivido,
la nave delirante que se vuelve tren
en acústicos sueños al desnudo
y crepusculares sonidos de piratas.
La nostalgia que abraza con sonrisas
al corazón que nos envuelve en sus aullidos.
Una tierra cargada de besos totales,
australes y de miel, envueltos en poesía,
abrazos de caballero con aliento de litio,
un plato de cebiche con vista al coliseo,
la caricia del monje en sus intentos
y el eterno sonido del viento en la bahía.
Pertenezco a un mundo de poesías
donde hacemos el amor a las palabras,
donde cantan la bruja y el vagabundo
con el coro de letras que vuelan en su casa.
Chiqui Abreu
© Todos los Derechos Reservados
donde despertar no es un verbo,
ni las sílabas del día son dos,
ni es tan grave su paso.
Es navegar en la costa, filosofando,
un giro completo con sabor a cicuta.
El reino de mil voces nocturnas
y una lágrima pura que me alivia el alma.
Una terapia que nace del café de tus manos,
una copa de versos de tránsito a la muralla,
un ramillete de abrazos del jardín de la abuela
con el sentido rosario que armoniza su paso
y la violeta fragante que sueña cruzar el charco.
Un inmenso cielo con esencia de mujer,
la clara estampa del amor vivido,
la nave delirante que se vuelve tren
en acústicos sueños al desnudo
y crepusculares sonidos de piratas.
La nostalgia que abraza con sonrisas
al corazón que nos envuelve en sus aullidos.
Una tierra cargada de besos totales,
australes y de miel, envueltos en poesía,
abrazos de caballero con aliento de litio,
un plato de cebiche con vista al coliseo,
la caricia del monje en sus intentos
y el eterno sonido del viento en la bahía.
Pertenezco a un mundo de poesías
donde hacemos el amor a las palabras,
donde cantan la bruja y el vagabundo
con el coro de letras que vuelan en su casa.
Chiqui Abreu
© Todos los Derechos Reservados
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:: Cuál charco?? ::
::, un pequeñísimo reflejo de lo que ustedes han sembrado en mi ser!