cipres1957
Poeta veterano en el portal
El palpable espacio de la ausencia
arremolina tempestades inclementes;
la calvicie de los años peina canas
de tan inciertas pesadillas;
mientras tanto, la arrugada frente
encausa ríos de malas costumbres
hasta las sienes que envejecen.
Te vi. Ya no te escondas vida.
Pareces un lirón durmiendo la siesta
debajo de una escafandra de hiedra.
Oye la voz que golpea tus estribos,
de oído a oído atravesando médulas ¡Óyela!
distingue sus campanas tras tu sordera,
repulga tus orejas de cera,
haz concilio de paz con tus pupilas,
libera tus auroras corrompidas
de inmaculada abulia.
Puede que sea tu último amanecer.
arremolina tempestades inclementes;
la calvicie de los años peina canas
de tan inciertas pesadillas;
mientras tanto, la arrugada frente
encausa ríos de malas costumbres
hasta las sienes que envejecen.
Te vi. Ya no te escondas vida.
Pareces un lirón durmiendo la siesta
debajo de una escafandra de hiedra.
Oye la voz que golpea tus estribos,
de oído a oído atravesando médulas ¡Óyela!
distingue sus campanas tras tu sordera,
repulga tus orejas de cera,
haz concilio de paz con tus pupilas,
libera tus auroras corrompidas
de inmaculada abulia.
Puede que sea tu último amanecer.
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