eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
La flechó el amor
para su espacio
de cuerpos enamorados,
para su colección
de almas apasionadas,
para su álbum
de corazones ilusionados.
La hechizó el amor
y hacia sí mismo la trajo,
le presentó su cuerpo
de apolo griego
y cayó rendida a sus encantos:
amor hechicero,
amor egoísta y malvado.
La ganó el amor
para los besos y las pasiones
y para los juegos de cama,
así consiguió dominarla
del todo,
que ya no fuera ella,
si no una marioneta enamorada.
La engañó el amor
porque él no la amaba,
porque él sólo usaba
su cuerpo
y gastaba su alma.
Ahora llora por todos los rincones
de la casa
su locura de pasión,
su locura de amor
arañada
por unas uñas largas,
por unos ojos verdes de gata.
para su espacio
de cuerpos enamorados,
para su colección
de almas apasionadas,
para su álbum
de corazones ilusionados.
La hechizó el amor
y hacia sí mismo la trajo,
le presentó su cuerpo
de apolo griego
y cayó rendida a sus encantos:
amor hechicero,
amor egoísta y malvado.
La ganó el amor
para los besos y las pasiones
y para los juegos de cama,
así consiguió dominarla
del todo,
que ya no fuera ella,
si no una marioneta enamorada.
La engañó el amor
porque él no la amaba,
porque él sólo usaba
su cuerpo
y gastaba su alma.
Ahora llora por todos los rincones
de la casa
su locura de pasión,
su locura de amor
arañada
por unas uñas largas,
por unos ojos verdes de gata.
Última edición: