lluviadeabril
lluvia & rain
Después de formar un mar,
después de probar su sal,
limpiaré mis labios dolidos,
poco sabios, resentidos.
después de probar su sal,
limpiaré mis labios dolidos,
poco sabios, resentidos.
Se que ayer - mis labios- te han lastimado,
te han dejado desalmado y
sin piedad al corazón
de pétalos
te despojaron.
te han dejado desalmado y
sin piedad al corazón
de pétalos
te despojaron.
Por lo mismo, amigo mío,
después de lamentarlo,
recogeré esos pétalos tuyos,
-es precioso cada uno-
y será de mi cuaderno
cada pétalo caído
cada verso
que has sufrido.
después de lamentarlo,
recogeré esos pétalos tuyos,
-es precioso cada uno-
y será de mi cuaderno
cada pétalo caído
cada verso
que has sufrido.
Tomándolos del suelo, quitaré
con dedos limpios los granitos
de esa tierra y el recodo
de dolor que en
los pétalos quedó
cuando uno a uno al piso
en el frío otoño cayó.
con dedos limpios los granitos
de esa tierra y el recodo
de dolor que en
los pétalos quedó
cuando uno a uno al piso
en el frío otoño cayó.
Después, haré un collar de flores y
enmarcaré esos jardines
cada uno en tus colores
y el olor de los jazmines.
enmarcaré esos jardines
cada uno en tus colores
y el olor de los jazmines.
Cerraré para tus ojos
mis lastimosos
cuadernos
la razón de nuestro
enojo, tu tristeza y
acongojo.
mis lastimosos
cuadernos
la razón de nuestro
enojo, tu tristeza y
acongojo.
Para siempre quedaran,
esas hojas del invierno,
amarradas
con listones
con listones de silencio.
esas hojas del invierno,
amarradas
con listones
con listones de silencio.
Con la tinta borro el daño
que trajo a su paso el viento
cuando entro sin anunciarse y
hojas, al acariciar abrió
y que por no ser ni una en
blanco la mirada
humedeció.
que trajo a su paso el viento
cuando entro sin anunciarse y
hojas, al acariciar abrió
y que por no ser ni una en
blanco la mirada
humedeció.
Lo marchito de esos besos que tú limpios
me pedías –no puedo quitar con tinta,
jamás lo intentaría.
me pedías –no puedo quitar con tinta,
jamás lo intentaría.
Todo es parte de mi vida,
esa parte es divina y
tú nunca entenderías que yo
por nada ni nadie
a vivir renunciaría.
esa parte es divina y
tú nunca entenderías que yo
por nada ni nadie
a vivir renunciaría.
Después aceptaré resignada
lo que de hoy en adelante
me regale cada día,
lo que susurre la noche,
sabiendo que ni hoy
ni en otros tiempos
mis lamentos tú sabrás
porque nunca fuiste,
nunca lo serás y
por eso amigo mío
no me puedes perdonar.
lo que de hoy en adelante
me regale cada día,
lo que susurre la noche,
sabiendo que ni hoy
ni en otros tiempos
mis lamentos tú sabrás
porque nunca fuiste,
nunca lo serás y
por eso amigo mío
no me puedes perdonar.
Por lo mismo amigo mío,
mi hermano
después de arrodillarme,
bien recibo mi castigo.
mi hermano
después de arrodillarme,
bien recibo mi castigo.
Te despido con el alma, con sosiego y
con la calma que mi conciencia me da.
con la calma que mi conciencia me da.
Después guardaré el collar
de flores, de jazmines y de olores
con la esencia de ese mar.
de flores, de jazmines y de olores
con la esencia de ese mar.
Lo cuidaré entre el cuaderno,
entre hojas del invierno
con el recelo y el cariño
que ha traído tu versar.
entre hojas del invierno
con el recelo y el cariño
que ha traído tu versar.
Ahí, como rosa primorosa
el recuerdo de amistad,
en sus páginas eternizado quedará
por si acaso me perdonas y
lo llegas a extrañar.
el recuerdo de amistad,
en sus páginas eternizado quedará
por si acaso me perdonas y
lo llegas a extrañar.
Solo tú
lo podrás
venir a reclamar.
lo podrás
venir a reclamar.
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