Yo sé cuando lo piensas te quieres deshacer,
de mí que soy molestia pues soy un deshonor,
me duele cuanto sufres y miras con horror,
que soy vida que implora queriendo bien nacer.
No niegues un derecho que bien yo me he ganado,
mi llanto sientes dentro soy parte de tu vida,
no digas que te estorbo te sientes sin salida.
por ti vivir quisiera recógeme a tu lado,
¿Acaso crees que he sido yo quién te ha ofendido?
O sientes ¿Que fue mío? … Y no tuyo, ¿El pecado?
Pues fue en realidad que tú has bien amado,
a un alguien que engañoso se pierde en el olvido.
De Amor tú te entregaste ansiosa de ternura,
creyendo amar al dueño de tu ser sin medida,
no niegues que de mí te sientes agredida...
serás tú el agresor por toda esa premura.
¿Porque a mí me condenas a morir de este modo?
Ojalá te arrepientas es tiempo de salvarme,
sonriente quiero verte y puedas abrazarme,
no te manches las manos no te hundas en el lodo.
¡No quiero que me mates! Te grito desde adentro,
a ti no te negaron la vida y existencia,
no tengas para siempre un cargo de conciencia,
deseo ver tu luz corriendo hasta tu encuentro.
No mates mamacita a quién será en tu ocaso,
el que siempre amoroso cariño te regrese,
seré el que muy piadoso a Dios por ti si rece,
y junto a ti seré… El sostén de tu brazo.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.
de mí que soy molestia pues soy un deshonor,
me duele cuanto sufres y miras con horror,
que soy vida que implora queriendo bien nacer.
No niegues un derecho que bien yo me he ganado,
mi llanto sientes dentro soy parte de tu vida,
no digas que te estorbo te sientes sin salida.
por ti vivir quisiera recógeme a tu lado,
¿Acaso crees que he sido yo quién te ha ofendido?
O sientes ¿Que fue mío? … Y no tuyo, ¿El pecado?
Pues fue en realidad que tú has bien amado,
a un alguien que engañoso se pierde en el olvido.
De Amor tú te entregaste ansiosa de ternura,
creyendo amar al dueño de tu ser sin medida,
no niegues que de mí te sientes agredida...
serás tú el agresor por toda esa premura.
¿Porque a mí me condenas a morir de este modo?
Ojalá te arrepientas es tiempo de salvarme,
sonriente quiero verte y puedas abrazarme,
no te manches las manos no te hundas en el lodo.
¡No quiero que me mates! Te grito desde adentro,
a ti no te negaron la vida y existencia,
no tengas para siempre un cargo de conciencia,
deseo ver tu luz corriendo hasta tu encuentro.
No mates mamacita a quién será en tu ocaso,
el que siempre amoroso cariño te regrese,
seré el que muy piadoso a Dios por ti si rece,
y junto a ti seré… El sostén de tu brazo.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.
Última edición:
::
::
::.