Parajes de la Sierra Norte (Tetrástrofos)

Antonio

Moderador ENSEÑANTE/asesor en Foro poética clásica
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Parajes de la Sierra Norte
(Tetrástrofos)


En la memoria queda, la senda al transitar,
si con el tiempo en ella, recuerdo ha de quedar,
el caminante estela, debió al pasar dejar,
las notas que el poeta, recogió en el lugar,

los versos del poema con sus letras plasmara,
algunas añoranzas, la memoria dejara,
en unos cuantos versos estrofas dibujara,
parajes de esa sierra, que está en Guadalajara.

El paseo comienza desde plaza Mayor,
hacia el norte te lleva camino al mirador,
donde observar pudieras, en todo su esplendor,
escucharás del río su apagado rumor,

si encuentras la vereda, podrías acceder,
hacia donde la ruta parte hasta descender,
por el tenue sendero llegándose a perder,

se aproximará el día, viene el amanecer.

Entre las peñas surge, corto el lento vagar,
llevándonos con ese pausado caminar,
por aquel vericueto zigzagueante andar,
cauces en entre ríos, se deben encontrar,

el San Cristóbal llega con ese tenue fluir
el Bornova recibe y agradece el diluir,
la garganta se agranda pues en su discurrir
moldea con el cauce, su curso el devenir.

El descenso de aromas y sabores exhala,
de romero y cantueso sus olores iguala,

con sus verdes colores a la orilla regala,
la bucólica umbría donde el sol acorrala,

esas aguas fluyendo van junto a la ribera
con alegres colores de la luz mañanera,
con los cantos las aves traen la primavera
todo envuelve de magia y alegría su vera.

Hacia el sur la vereda te lleva el caminar,
el pantano de Alcorlo podrías alcanzar

con un salto sus aguas deberán continuar,
descendiendo su curso llegarán a la mar.

Río arriba unas ruinas se podrán contemplar,
otros tiempos lejanos, el cauce hizo empujar
con la fuerza sus aguas la turbina girar,

su energía a las minas hacía trabajar,

con las vetas ocultas en la profundidad,
el argento en su entraña guardará soledad,
el metal que extrajeran con su gran calidad,

de las minas el pueblo, tomó su identidad.

Camino de Villares su molino algún día,
labor de siega y trilla con la muela molía,
en mula el molinero para el horno subía,

en el pan la tahona la harina convertía.

Esta ruta del río, ya por hoy se termina,
la tarde acaba y queda por subir la colina,
llevará hacia la alcarria, por la cuesta tan pina,

y al final llegaremos hasta Hiendelaencina.





Antonio Nieto Bruna
Copyright ©
 
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Parajes de la Sierra Norte
(Tetrástrofos)




En la memoria queda, la senda al transitar,
si con el tiempo en ella, recuerdo ha de quedar,
el caminante su huella, debió al pasar dejar,
las notas que el poeta, recogió en el lugar,




los versos del poema con sus letras plasmara,
algunas añoranzas, la memoria dejara,
en unos cuantos versos estrofas dibujara,
parajes de esa sierra, que esta en Guadalajara.




El paseo comienza desde plaza Mayor,
hacia el norte te lleva camino al mirador,
donde observar pudieras, en todo su esplendor,
escucharás del río su apagado rumor,




si encuentras la vereda, podrías acceder,
hacia donde la ruta parte hasta descender,
por el tenue sendero llegándose a perder,
se aproximará el día, viene el amanecer.




Entre las peñas surge, corto el lento vagar,
llevándonos con ese pausado caminar,
por aquel vericueto zigzagueante andar,
cauces en entre ríos, se deben encontrar,




el San Cristóbal llega con ese tenue fluir
el Bornova recibe y agradece el diluir,
la garganta se agranda pues en su discurrir
moldea con el cauce, el curso su devenir.




El descenso de aromas y sabores exhala,
de romero y cantueso sus olores iguala,
a sus verdes colores la ribera regala,
la bucólica umbría donde el sol acorrala,




esas aguas fluyendo van junto a la rivera
con alegres colores de la luz mañanera,
con los cantos las aves traen la primavera
todo envuelve de magia y alegría su vera.




Hacia el sur la vereda te lleva el caminar,
el pantano de Alcorlo podrías alcanzar
con un salto sus aguas deberán continuar,
descendiendo su curso llegarán a la mar.




Río arriba unas ruinas se podrán contemplar,
otros tiempos lejanos, el cauce hizo empujar
con la fuerza sus aguas el molino girar,
su energía a las minas hacía trabajar,




con las betas ocultas en la profundidad,
el argento en su entraña guardará soledad,
el metal que extrajeran con su gran calidad,
de las minas el pueblo, tomó su identidad.




Camino de Villares su molino algún día,
labor de siega y trilla con la muela molía,
en mula el molinero para el horno subía,
en el pan la tahona la harina convertía.




Esta ruta del río, ya por hoy se termina,
la tarde acaba y queda por subir la colina,
llevará hasta la alcarria, por la cuesta tan pina,
y al final entraremos en Hiendelaencina.





Antonio Nieto Bruna
Copyright ©

Siempre es un placer leerte
un abrazo, estrellas y reconocimiento
Rosario
 
Hola Antonio!

Bellísimos paisajes, pero más increible y bello es la forma como tu los describes; es sencíllamente extraordinario.

Felices fiestas.

Sigifredo.


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Parajes de la Sierra Norte
(Tetrástrofos)




En la memoria queda, la senda al transitar,
si con el tiempo en ella, recuerdo ha de quedar,
el caminante su huella, debió al pasar dejar,
las notas que el poeta, recogió en el lugar,




los versos del poema con sus letras plasmara,
algunas añoranzas, la memoria dejara,
en unos cuantos versos estrofas dibujara,
parajes de esa sierra, que esta en Guadalajara.




El paseo comienza desde plaza Mayor,
hacia el norte te lleva camino al mirador,
donde observar pudieras, en todo su esplendor,
escucharás del río su apagado rumor,




si encuentras la vereda, podrías acceder,
hacia donde la ruta parte hasta descender,
por el tenue sendero llegándose a perder,
se aproximará el día, viene el amanecer.




Entre las peñas surge, corto el lento vagar,
llevándonos con ese pausado caminar,
por aquel vericueto zigzagueante andar,
cauces en entre ríos, se deben encontrar,




el San Cristóbal llega con ese tenue fluir
el Bornova recibe y agradece el diluir,
la garganta se agranda pues en su discurrir
moldea con el cauce, el curso su devenir.




El descenso de aromas y sabores exhala,
de romero y cantueso sus olores iguala,
a sus verdes colores la ribera regala,
la bucólica umbría donde el sol acorrala,




esas aguas fluyendo van junto a la rivera
con alegres colores de la luz mañanera,
con los cantos las aves traen la primavera
todo envuelve de magia y alegría su vera.




Hacia el sur la vereda te lleva el caminar,
el pantano de Alcorlo podrías alcanzar
con un salto sus aguas deberán continuar,
descendiendo su curso llegarán a la mar.




Río arriba unas ruinas se podrán contemplar,
otros tiempos lejanos, el cauce hizo empujar
con la fuerza sus aguas el molino girar,
su energía a las minas hacía trabajar,




con las betas ocultas en la profundidad,
el argento en su entraña guardará soledad,
el metal que extrajeran con su gran calidad,
de las minas el pueblo, tomó su identidad.




Camino de Villares su molino algún día,
labor de siega y trilla con la muela molía,
en mula el molinero para el horno subía,
en el pan la tahona la harina convertía.




Esta ruta del río, ya por hoy se termina,
la tarde acaba y queda por subir la colina,
llevará hasta la alcarria, por la cuesta tan pina,
y al final entraremos en Hiendelaencina.





Antonio Nieto Bruna
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Parajes de la Sierra Norte
(Tetrástrofos)




En la memoria queda, la senda al transitar,
si con el tiempo en ella, recuerdo ha de quedar,
el caminante su huella, debió al pasar dejar,
las notas que el poeta, recogió en el lugar,




los versos del poema con sus letras plasmara,
algunas añoranzas, la memoria dejara,
en unos cuantos versos estrofas dibujara,
parajes de esa sierra, que esta en Guadalajara.




El paseo comienza desde plaza Mayor,
hacia el norte te lleva camino al mirador,
donde observar pudieras, en todo su esplendor,
escucharás del río su apagado rumor,




si encuentras la vereda, podrías acceder,
hacia donde la ruta parte hasta descender,
por el tenue sendero llegándose a perder,
se aproximará el día, viene el amanecer.




Entre las peñas surge, corto el lento vagar,
llevándonos con ese pausado caminar,
por aquel vericueto zigzagueante andar,
cauces en entre ríos, se deben encontrar,




el San Cristóbal llega con ese tenue fluir
el Bornova recibe y agradece el diluir,
la garganta se agranda pues en su discurrir
moldea con el cauce, el curso su devenir.




El descenso de aromas y sabores exhala,
de romero y cantueso sus olores iguala,
a sus verdes colores la ribera regala,
la bucólica umbría donde el sol acorrala,




esas aguas fluyendo van junto a la rivera
con alegres colores de la luz mañanera,
con los cantos las aves traen la primavera
todo envuelve de magia y alegría su vera.




Hacia el sur la vereda te lleva el caminar,
el pantano de Alcorlo podrías alcanzar
con un salto sus aguas deberán continuar,
descendiendo su curso llegarán a la mar.




Río arriba unas ruinas se podrán contemplar,
otros tiempos lejanos, el cauce hizo empujar
con la fuerza sus aguas el molino girar,
su energía a las minas hacía trabajar,




con las betas ocultas en la profundidad,
el argento en su entraña guardará soledad,
el metal que extrajeran con su gran calidad,
de las minas el pueblo, tomó su identidad.




Camino de Villares su molino algún día,
labor de siega y trilla con la muela molía,
en mula el molinero para el horno subía,
en el pan la tahona la harina convertía.




Esta ruta del río, ya por hoy se termina,
la tarde acaba y queda por subir la colina,
llevará hasta la alcarria, por la cuesta tan pina,
y al final entraremos en Hiendelaencina.





Antonio Nieto Bruna
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Amigo Antonio, bellisimos versos nos dejas, llenos de paisajes. Un abrazo con estrellas.
 
Hola Antonio!

Bellísimos paisajes, pero más increible y bello es la forma como tu los describes; es sencíllamente extraordinario.

Felices fiestas.

Sigifredo.



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Parajes de la Sierra Norte
(Tetrástrofos)




En la memoria queda, la senda al transitar,
si con el tiempo en ella, recuerdo ha de quedar,
el caminante su huella, debió al pasar dejar,
las notas que el poeta, recogió en el lugar,




los versos del poema con sus letras plasmara,
algunas añoranzas, la memoria dejara,
en unos cuantos versos estrofas dibujara,
parajes de esa sierra, que esta en Guadalajara.




El paseo comienza desde plaza Mayor,
hacia el norte te lleva camino al mirador,
donde observar pudieras, en todo su esplendor,
escucharás del río su apagado rumor,




si encuentras la vereda, podrías acceder,
hacia donde la ruta parte hasta descender,
por el tenue sendero llegándose a perder,
se aproximará el día, viene el amanecer.




Entre las peñas surge, corto el lento vagar,
llevándonos con ese pausado caminar,
por aquel vericueto zigzagueante andar,
cauces en entre ríos, se deben encontrar,




el San Cristóbal llega con ese tenue fluir
el Bornova recibe y agradece el diluir,
la garganta se agranda pues en su discurrir
moldea con el cauce, el curso su devenir.




El descenso de aromas y sabores exhala,
de romero y cantueso sus olores iguala,
a sus verdes colores la ribera regala,
la bucólica umbría donde el sol acorrala,




esas aguas fluyendo van junto a la rivera
con alegres colores de la luz mañanera,
con los cantos las aves traen la primavera
todo envuelve de magia y alegría su vera.




Hacia el sur la vereda te lleva el caminar,
el pantano de Alcorlo podrías alcanzar
con un salto sus aguas deberán continuar,
descendiendo su curso llegarán a la mar.




Río arriba unas ruinas se podrán contemplar,
otros tiempos lejanos, el cauce hizo empujar
con la fuerza sus aguas el molino girar,
su energía a las minas hacía trabajar,




con las betas ocultas en la profundidad,
el argento en su entraña guardará soledad,
el metal que extrajeran con su gran calidad,
de las minas el pueblo, tomó su identidad.




Camino de Villares su molino algún día,
labor de siega y trilla con la muela molía,
en mula el molinero para el horno subía,
en el pan la tahona la harina convertía.




Esta ruta del río, ya por hoy se termina,
la tarde acaba y queda por subir la colina,
llevará hasta la alcarria, por la cuesta tan pina,
y al final entraremos en Hiendelaencina.





Antonio Nieto Bruna
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[/QUOTE]
Muy amables tus comentarios amigo Sigifredo, muchas gracias por dejar tu huella en mis versos.
Un abrazo
 
Muy bien presentada la descripción de los alrededores de tu pueblo en estoa versos de cuaderna vía monorrimos.

Me parece que "Beta" referido a minas es con "V"

Ya ves siempre tengo que sacar alguna objeción...:::banana:::

Englobo.gif
Muchas gracias Marcos por tu inestimable ayuda y consejos para hacer mi primer intento de cuaderna vía y gracias por la corrección.
Un abrazo.
 
Parajes de la Sierra Norte
(Tetrástrofos)


En la memoria queda, la senda al transitar,
si con el tiempo en ella, recuerdo ha de quedar,
el caminante su huella,(8s.) / debió al pasar dejar,
las notas que el poeta, recogió en el lugar,




los versos del poema con sus letras plasmara,
algunas añoranzas, la memoria dejara,
en unos cuantos versos estrofas dibujara,
parajes de esa sierra, que está en Guadalajara.




El paseo comienza desde plaza Mayor,
hacia el norte te lleva camino al mirador,
donde observar pudieras, en todo su esplendor,
escucharás del río su apagado rumor,




si encuentras la vereda, podrías acceder,
hacia donde la ruta parte hasta descender,
por el tenue sendero llegándose a perder,
se aproximará el día, viene el amanecer.




Entre las peñas surge, corto el lento vagar,
llevándonos con ese pausado caminar,
por aquel vericueto zigzagueante andar,
cauces en entre ríos, se deben encontrar,




el San Cristóbal llega con ese tenue fluir
el Bornova recibe y agradece el diluir,
la garganta se agranda pues en su discurrir
moldea con el cauce, / el curso su devenir. (7+1=8)




El descenso de aromas y sabores exhala,
de romero y cantueso sus olores iguala,
a sus verdes colores la ribera regala,
la bucólica umbría donde el sol acorrala,




esas aguas fluyendo van junto a la ribera
con alegres colores de la luz mañanera,
con los cantos las aves traen la primavera
todo envuelve de magia y alegría su vera.




Hacia el sur la vereda te lleva el caminar,
el pantano de Alcorlo podrías alcanzar
con un salto sus aguas deberán continuar,
descendiendo su curso llegarán a la mar.




Río arriba unas ruinas se podrán contemplar,
otros tiempos lejanos, el cauce hizo empujar
con la fuerza sus aguas la turbina girar,
su energía a las minas hacía trabajar,




con las vetas ocultas en la profundidad,
el argento en su entraña guardará soledad,
el metal que extrajeran con su gran calidad,
de las minas el pueblo, tomó su identidad.




Camino de Villares su molino algún día,
labor de siega y trilla con la muela molía,
en mula el molinero para el horno subía,
en el pan la tahona la harina convertía.




Esta ruta del río, ya por hoy se termina,
la tarde acaba y queda por subir la colina,
llevará hasta la alcarria, por la cuesta tan pina,
y al final entraremos / en Hiendelaencina. (diptongo)6 sil.



Antonio Nieto Bruna
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Estimado Antonio;
tu loable poema, tiene algunas pequeñas irregularidades,
que deberías solucionar fácilmente; çpor ahora, NO APTO;
un saludo cordial,
edelabarra
 
Estimado Antonio;
tu loable poema, tiene algunas pequeñas irregularidades,
que deberías solucionar fácilmente; çpor ahora, NO APTO;
un saludo cordial,
edelabarra
Creo y espero maestro, haber corregido las irregularidades indicadas, he modificado un verso para no repetir en un espacio breve dos veces "ribera" mi idea original era utilizar una de ellas como significado de pequeños arroyos, "rivera" pero la métrica finalmente el verso le ha llevado ha dar otro significado mas apropiado.
Muchas gracias por tu inestimable ayuda y felices fiestas.
 
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En la memoria queda, la senda al transitar,
si con el tiempo en ella, recuerdo ha de quedar,
el caminante huella, debió al pasar dejar,
las notas que el poeta, recogió en el lugar,




los versos del poema con sus letras plasmara,
algunas añoranzas, la memoria dejara,
en unos cuantos versos estrofas dibujara,
parajes de esa sierra, que está en Guadalajara.




El paseo comienza desde plaza Mayor,
hacia el norte te lleva camino al mirador,
donde observar pudieras, en todo su esplendor,
escucharás del río su apagado rumor,




si encuentras la vereda, podrías acceder,
hacia donde la ruta parte hasta descender,
por el tenue sendero llegándose a perder,
se aproximará el día, viene el amanecer.




Entre las peñas surge, corto el lento vagar,
llevándonos con ese pausado caminar,
por aquel vericueto zigzagueante andar,
cauces en entre ríos, se deben encontrar,




el San Cristóbal llega con ese tenue fluir
el Bornova recibe y agradece el diluir,
la garganta se agranda pues en su discurrir
moldea con el cauce, su curso el devenir.




El descenso de aromas y sabores exhala,
de romero y cantueso sus olores iguala,
con sus verdes colores a la orilla regala,
la bucólica umbría donde el sol acorrala,




esas aguas fluyendo van junto a la ribera
con alegres colores de la luz mañanera,
con los cantos las aves traen la primavera
todo envuelve de magia y alegría su vera.




Hacia el sur la vereda te lleva el caminar,
el pantano de Alcorlo podrías alcanzar
con un salto sus aguas deberán continuar,
descendiendo su curso llegarán a la mar.




Río arriba unas ruinas se podrán contemplar,
otros tiempos lejanos, el cauce hizo empujar
con la fuerza sus aguas la turbina girar,
su energía a las minas hacía trabajar,




con las vetas ocultas en la profundidad,
el argento en su entraña guardará soledad,
el metal que extrajeran con su gran calidad,
de las minas el pueblo, tomó su identidad.




Camino de Villares su molino algún día,
labor de siega y trilla con la muela molía,
en mula el molinero para el horno subía,
en el pan la tahona la harina convertía.




Esta ruta del río, ya por hoy se termina,
la tarde acaba y queda por subir la colina,
llevará hacia la alcarria, por la cuesta tan pina,
y al final llegaremos hasta Hiendelaencina.





Antonio Nieto Bruna
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Señor Antonio Nieto Bruna hermosos Tetrástrofos describiendo los parajes de la sierra de Guadalajara, hermoso y extenso poema donde podemos recrear mentalmente los sitios por usted descriptos. Le entrego mi felicitación más sincera por tan brillante trabajo, solo espero verlos algún día. Mi cariño, mi afecto y las merecidas estrellas. Sinceramente Marta :::hug:::
 
Señor Antonio Nieto Bruna hermosos Tetrástrofos describiendo los parajes de la sierra de Guadalajara, hermoso y extenso poema donde podemos recrear mentalmente los sitios por usted descriptos. Le entrego mi felicitación más sincera por tan brillante trabajo, solo espero verlos algún día. Mi cariño, mi afecto y las merecidas estrellas. Sinceramente Marta :::hug:::

Apreciada Marta es un honor tener un comentario tan distinguido, en estos humildes versos. Te agradezco sinceramente tu amable comentario y te deseo un prospero y feliz 2010.
Un abrazo.
PD. Gustosamente serviré de cicerone, si decides visitar algún día estos parajes.
 
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En la memoria queda, la senda al transitar,
si con el tiempo en ella, recuerdo ha de quedar,
el caminante huella, debió al pasar dejar,
las notas que el poeta, recogió en el lugar,




los versos del poema con sus letras plasmara,
algunas añoranzas, la memoria dejara,
en unos cuantos versos estrofas dibujara,
parajes de esa sierra, que está en Guadalajara.




El paseo comienza desde plaza Mayor,
hacia el norte te lleva camino al mirador,
donde observar pudieras, en todo su esplendor,
escucharás del río su apagado rumor,




si encuentras la vereda, podrías acceder,
hacia donde la ruta parte hasta descender,
por el tenue sendero llegándose a perder,
se aproximará el día, viene el amanecer.




Entre las peñas surge, corto el lento vagar,
llevándonos con ese pausado caminar,
por aquel vericueto zigzagueante andar,
cauces en entre ríos, se deben encontrar,




el San Cristóbal llega con ese tenue fluir
el Bornova recibe y agradece el diluir,
la garganta se agranda pues en su discurrir
moldea con el cauce, su curso el devenir.




El descenso de aromas y sabores exhala,
de romero y cantueso sus olores iguala,
con sus verdes colores a la orilla regala,
la bucólica umbría donde el sol acorrala,




esas aguas fluyendo van junto a la ribera
con alegres colores de la luz mañanera,
con los cantos las aves traen la primavera
todo envuelve de magia y alegría su vera.




Hacia el sur la vereda te lleva el caminar,
el pantano de Alcorlo podrías alcanzar
con un salto sus aguas deberán continuar,
descendiendo su curso llegarán a la mar.




Río arriba unas ruinas se podrán contemplar,
otros tiempos lejanos, el cauce hizo empujar
con la fuerza sus aguas la turbina girar,
su energía a las minas hacía trabajar,




con las vetas ocultas en la profundidad,
el argento en su entraña guardará soledad,
el metal que extrajeran con su gran calidad,
de las minas el pueblo, tomó su identidad.




Camino de Villares su molino algún día,
labor de siega y trilla con la muela molía,
en mula el molinero para el horno subía,
en el pan la tahona la harina convertía.




Esta ruta del río, ya por hoy se termina,
la tarde acaba y queda por subir la colina,
llevará hacia la alcarria, por la cuesta tan pina,
y al final llegaremos hasta Hiendelaencina.





Antonio Nieto Bruna
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Me he paseado por toda la sierra sin moverme del asiento con tus bellisimos versos amigo Antonio.
Una delicia de poema que aplaudo y por el cual te felicito de todo corazón.
besos con mi admiración.
 
Me he paseado por toda la sierra sin moverme del asiento con tus bellisimos versos amigo Antonio.
Una delicia de poema que aplaudo y por el cual te felicito de todo corazón.
besos con mi admiración.
Muchas gracias amiga Pilar por tu amable comentarios, me alegro que hallas disfrutado con el paseo serrano virtual. Cuando quieras te sirvo de cicerone para verlo en real, que seguro te gustaría más.
Un abrazo.
 
:::sorpresa1:::Hola amigo Antonio. Magníficos versos que nos regalas en esta ocación. Es como calzarse la mochila al hombro e ir en busca de aventura y maravillosos paisajes. Te mando un fuerte abrazo.:::banana:::
Pues nada amigo Alex, cuando quieras te calzas la mochila y te enseño insitu estos parajes.
Muchas gracias por tus ambles palabras y por tan apreciado paso por estas cuatro letras.
Un abrazo y feliz 2010.
 
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En la memoria queda, la senda al transitar,
si con el tiempo en ella, recuerdo ha de quedar,
el caminante estela, debió al pasar dejar,
las notas que el poeta, recogió en el lugar,




los versos del poema con sus letras plasmara,
algunas añoranzas, la memoria dejara,
en unos cuantos versos estrofas dibujara,
parajes de esa sierra, que está en Guadalajara.




El paseo comienza desde plaza Mayor,
hacia el norte te lleva camino al mirador,
donde observar pudieras, en todo su esplendor,
escucharás del río su apagado rumor,




si encuentras la vereda, podrías acceder,
hacia donde la ruta parte hasta descender,
por el tenue sendero llegándose a perder,
se aproximará el día, viene el amanecer.




Entre las peñas surge, corto el lento vagar,
llevándonos con ese pausado caminar,
por aquel vericueto zigzagueante andar,
cauces en entre ríos, se deben encontrar,




el San Cristóbal llega con ese tenue fluir
el Bornova recibe y agradece el diluir,
la garganta se agranda pues en su discurrir
moldea con el cauce, su curso el devenir.




El descenso de aromas y sabores exhala,
de romero y cantueso sus olores iguala,
con sus verdes colores a la orilla regala,
la bucólica umbría donde el sol acorrala,




esas aguas fluyendo van junto a la ribera
con alegres colores de la luz mañanera,
con los cantos las aves traen la primavera
todo envuelve de magia y alegría su vera.




Hacia el sur la vereda te lleva el caminar,
el pantano de Alcorlo podrías alcanzar
con un salto sus aguas deberán continuar,
descendiendo su curso llegarán a la mar.




Río arriba unas ruinas se podrán contemplar,
otros tiempos lejanos, el cauce hizo empujar
con la fuerza sus aguas la turbina girar,
su energía a las minas hacía trabajar,




con las vetas ocultas en la profundidad,
el argento en su entraña guardará soledad,
el metal que extrajeran con su gran calidad,
de las minas el pueblo, tomó su identidad.




Camino de Villares su molino algún día,
labor de siega y trilla con la muela molía,
en mula el molinero para el horno subía,
en el pan la tahona la harina convertía.




Esta ruta del río, ya por hoy se termina,
la tarde acaba y queda por subir la colina,
llevará hacia la alcarria, por la cuesta tan pina,
y al final llegaremos hasta Hiendelaencina.





Antonio Nieto Bruna
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Excelentes han quedado tus cuartetos monorrimos alejandrinos, estimado Antonio;
tienen mi APTO;
un saludo cordial y un ¡Feliz Año!
edelabarra
 

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