alvaro0104022
Poeta recién llegado
Para mi hija
Anoche volví a esculpirte en mis sueños
a cincelar tus pardos ojos en mis pensamientos
a grabar tu dulzura en mi corazón ansioso
a teñir mi alegría con tu sonrisa musical
y volverla por vez primera en una realidad palpable
Anoche tus manitas de algodón apretaron mis mejillas secas,
acariciaron mi orgullo y jugaron con la emoción de mi mirada
al tiempo que tu fragancia dulcificada y calida
arrojaba mi espíritu fuera del país de lo material
y lo hacia flotar entre los nubarrones de la demencia
En ese viaje cósmico, sobrenatural y hermoso
tus ojos almendrados dejaron de ser un misterio ante los míos,
tu cabello, refulgente cascada de oro atravesada por el sol
ilumino toda mi realidad entre mis sueños
con su revelador y chispeante rocío
Tu piel lozana, fresca y perfumada
cual pétalo de astromelia hecho bálsamo sagrado
aplaco mis afanes de sentirte, de tocarte
pero incremento mi angustia por no tenerte entre mis brazos
arrullándote en las noches de escarcha y polvo lunar
Protegiéndote de las sombras fantasmales de tu imaginación
cuidándote de las carcajadas lúgubres de la oscuridad
velando tus sueños y socorriéndote en tus pesadillas
entregándote mi risa, mi tiempo, mi vida entera
para evaporar las lagrimas de tu corazón y ver el destellar de tu alma
Por eso te digo con este poema que nació en mis sueños,
que tu llegada del cielo anhelo y espero
aunque ya conozco tus ojos, tu piel, tu risa y tu cabello
aun tengo antojos de tu voz y de tus gestos
para saber que Dios me ha bendecido con uno de sus Ángeles más bellos
Alvaro Ruiz Reyes
Copyright © Alvaro Ruiz Reyes
Anoche volví a esculpirte en mis sueños
a cincelar tus pardos ojos en mis pensamientos
a grabar tu dulzura en mi corazón ansioso
a teñir mi alegría con tu sonrisa musical
y volverla por vez primera en una realidad palpable
Anoche tus manitas de algodón apretaron mis mejillas secas,
acariciaron mi orgullo y jugaron con la emoción de mi mirada
al tiempo que tu fragancia dulcificada y calida
arrojaba mi espíritu fuera del país de lo material
y lo hacia flotar entre los nubarrones de la demencia
En ese viaje cósmico, sobrenatural y hermoso
tus ojos almendrados dejaron de ser un misterio ante los míos,
tu cabello, refulgente cascada de oro atravesada por el sol
ilumino toda mi realidad entre mis sueños
con su revelador y chispeante rocío
Tu piel lozana, fresca y perfumada
cual pétalo de astromelia hecho bálsamo sagrado
aplaco mis afanes de sentirte, de tocarte
pero incremento mi angustia por no tenerte entre mis brazos
arrullándote en las noches de escarcha y polvo lunar
Protegiéndote de las sombras fantasmales de tu imaginación
cuidándote de las carcajadas lúgubres de la oscuridad
velando tus sueños y socorriéndote en tus pesadillas
entregándote mi risa, mi tiempo, mi vida entera
para evaporar las lagrimas de tu corazón y ver el destellar de tu alma
Por eso te digo con este poema que nació en mis sueños,
que tu llegada del cielo anhelo y espero
aunque ya conozco tus ojos, tu piel, tu risa y tu cabello
aun tengo antojos de tu voz y de tus gestos
para saber que Dios me ha bendecido con uno de sus Ángeles más bellos
Alvaro Ruiz Reyes
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