elmarce
Poeta recién llegado
No te culpes, no te culpo,
no tortures tu conciencia,
tu alma quiso darlo todo,
tu cuerpo se entregó al mío por completo,
no faltó nada ni dejaste nada por darme,
no ocultaste tu amor profundo
ni tu sincera sonrisa.
Tu boca llenó la mía
con besos de fuego,
tus labios humedecieron mi piel,
tus ojos me esperaron hasta el amanecer
y siguieron abiertos mirándome,
atenta y sigilosa.
Tu alma se abrió a mi vida
y juramos ser de y para nosotros,
para siempre.
no tortures tu conciencia,
tu alma quiso darlo todo,
tu cuerpo se entregó al mío por completo,
no faltó nada ni dejaste nada por darme,
no ocultaste tu amor profundo
ni tu sincera sonrisa.
Tu boca llenó la mía
con besos de fuego,
tus labios humedecieron mi piel,
tus ojos me esperaron hasta el amanecer
y siguieron abiertos mirándome,
atenta y sigilosa.
Tu alma se abrió a mi vida
y juramos ser de y para nosotros,
para siempre.
Soñamos con envejecer juntos
y así pasaron los años,
navidad tras navidad
armamos juntos el árbol,
sabiendo que caminábamos por la cornisa.
Pero el fuego desatado no se apagaba
con el frío hielo de nuestras diferencias.
Hasta que un día,
para mí el menos pensado
no supiste que pasó
y algo en ti cambió,
el amor que por mi sentías.
Se consumió la vela
y la paciencia se agotó,
cayeron años de amor y de dolor.
Pero no te culpo y no te culpes
porque todo lo limpia el tiempo
y tus heridas sanarán,
como sanará algún día mi corazón roto,
aunque nunca pueda olvidarte,
aunque nunca puedas olvidarme,
volverás a ser feliz
cuando al fin seas libre
volverás a enamorarte.
y así pasaron los años,
navidad tras navidad
armamos juntos el árbol,
sabiendo que caminábamos por la cornisa.
Pero el fuego desatado no se apagaba
con el frío hielo de nuestras diferencias.
Hasta que un día,
para mí el menos pensado
no supiste que pasó
y algo en ti cambió,
el amor que por mi sentías.
Se consumió la vela
y la paciencia se agotó,
cayeron años de amor y de dolor.
Pero no te culpo y no te culpes
porque todo lo limpia el tiempo
y tus heridas sanarán,
como sanará algún día mi corazón roto,
aunque nunca pueda olvidarte,
aunque nunca puedas olvidarme,
volverás a ser feliz
cuando al fin seas libre
volverás a enamorarte.
Marcelo
Versos Tristes 9
2008