Susana del Rosal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si te olvidé una vez, cuando creía
que eras el ser más tierno de este mundo,
si llenaste mis sueños más profundos
y llevaste a locura mi porfía;
si esperé tu regreso noche y día
hasta verte volver enamorado,
nuevamente te irás, como un pecado
que así intentó robarme la alegría.
Pobre ladrón de ajenas ilusiones,
insomne pasajero de esperanzas,
eres la falsa luz de la confianza
y astuto versador de viles dones.
Cuando solo en tus noches, al pensarme
te invada la nostalgia por mi risa,
ya no te llegará la dulce brisa.
¡Tendrás que conformarte con desearme!
que eras el ser más tierno de este mundo,
si llenaste mis sueños más profundos
y llevaste a locura mi porfía;
si esperé tu regreso noche y día
hasta verte volver enamorado,
nuevamente te irás, como un pecado
que así intentó robarme la alegría.
Pobre ladrón de ajenas ilusiones,
insomne pasajero de esperanzas,
eres la falsa luz de la confianza
y astuto versador de viles dones.
Cuando solo en tus noches, al pensarme
te invada la nostalgia por mi risa,
ya no te llegará la dulce brisa.
¡Tendrás que conformarte con desearme!