MaríaA.G
Poeta veterana en el Portal
Se cerraron tus ojos,
tus grandes y luminosos ojos
que se clavaron en el techo de la casa,
de inolvidable aroma a juventud.
La muerte caprichosa
te arrebató del vientre de la vida,
apagando ilusiones y esperanzas
forjadas sobre colinas blancas,
que teñidas de azabache miran al sol.
Descansas en las tinieblas del olvido,
donde el sol no llega
y la primavera no presume
de un aroma a jazmín y azahar.
Aún siento tus manos
que doblegadas por el paso del tiempo,
han cimentado tantos sueños
y necesidades vanas.
Me alimento del recuerdo ajado,
lleno de aroma de pasado,
con olor de añoranza teñido del color más triste
que acompaña un réquiem.
Soledades que cuajadas de intenso silencio,
cruzan cuan feroces leones
las sombras y el vacío
de aquél que formó parte de la vida.
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