JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bancas abandonadas.
Tristes y abandonadas han quedado;
aquellas bancas, donde un día, tu y yo nos enamoramos,
donde caminando contra el viento;
y sintiendo la brisa del mar,
yo te quise y te supe amar.
aquellas bancas, donde un día, tu y yo nos enamoramos,
donde caminando contra el viento;
y sintiendo la brisa del mar,
yo te quise y te supe amar.
Y las nubes blancas que ahí había;
compaginaban nuestro idilio,
que con los atardeceres tan bellos,
yo, dulcemente, besaba tus labios.
compaginaban nuestro idilio,
que con los atardeceres tan bellos,
yo, dulcemente, besaba tus labios.
Qué triste, ahora se ve aquel lugar,
ese que un día, se lleno de nuestro amor,
que abrazados y llenos de ilusiones
hicimos latir fuerte, nuestros corazones.
ese que un día, se lleno de nuestro amor,
que abrazados y llenos de ilusiones
hicimos latir fuerte, nuestros corazones.
Pero que tal vez, no sirvió de nada;
haberte amado tanto,
porque entre las bancas abandonadas,
quede solitario y cubierto de llanto.
haberte amado tanto,
porque entre las bancas abandonadas,
quede solitario y cubierto de llanto.
Porque tú ya no estás
Última edición: