guz e
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hace Frío y...
Es la Inmensa obscuridad de este parque
que en solitaria banca me sorprende,
tan solo el gélido ambiente y tus recuerdos
me acompañan.
Es tan triste y vacía esta noche,
que solo el tibio fulgor de la Luna
aspira a darme luz y consuelo
en este nublado cielo.
Con inusitada saña cae la nieve
y es su blanco manto
el que cubre toda huella de mis pasos,
como alentándome al olvido.
Temerosas,
las pocas aves
en presuroso vuelo regresan a sus nidos
como a ti vuelan mis recuerdos,
buscándote.
La eterna tristeza
que me invade
es mi compañera
y vieja amiga,
solo tu recuerdo y abandono prevalecen
hundiéndome más.
Como en involuntaria llovizna
brotan lagrimas por mis ojos
que ya no pueden salir
y solo asoman temblorosas
en hielo convertidas.
En mi rostro,
es el gélido viento que llega,
es afilado y cortante,
no hay canto en él
ya no lo siento
ni me importa,
solo se lleva en su viaje el mensaje
de mi triste lamento.
Así como las hojas
que alentadas por el viento
sin dueño son,
así es mi mirada
en tu búsqueda perdida.
De nuevo,
siento el frío,
así como fría es tu ausencia
cala hondo y... profundo,
recordándome como es
no sentir tu presencia.
Entre sueños y conciencia aun te pido
vuelve
regresa ya,
da tu calor a este ser.
Ya no quiero sentir
más de esta espesa e irrespirable neblina
llena de angustia y de duda,
que nubla toda mi vida
como en esta obscura noche
tan sola y tan... Fría.
Es la Inmensa obscuridad de este parque
que en solitaria banca me sorprende,
tan solo el gélido ambiente y tus recuerdos
me acompañan.
Es tan triste y vacía esta noche,
que solo el tibio fulgor de la Luna
aspira a darme luz y consuelo
en este nublado cielo.
Con inusitada saña cae la nieve
y es su blanco manto
el que cubre toda huella de mis pasos,
como alentándome al olvido.
Temerosas,
las pocas aves
en presuroso vuelo regresan a sus nidos
como a ti vuelan mis recuerdos,
buscándote.
La eterna tristeza
que me invade
es mi compañera
y vieja amiga,
solo tu recuerdo y abandono prevalecen
hundiéndome más.
Como en involuntaria llovizna
brotan lagrimas por mis ojos
que ya no pueden salir
y solo asoman temblorosas
en hielo convertidas.
En mi rostro,
es el gélido viento que llega,
es afilado y cortante,
no hay canto en él
ya no lo siento
ni me importa,
solo se lleva en su viaje el mensaje
de mi triste lamento.
Así como las hojas
que alentadas por el viento
sin dueño son,
así es mi mirada
en tu búsqueda perdida.
De nuevo,
siento el frío,
así como fría es tu ausencia
cala hondo y... profundo,
recordándome como es
no sentir tu presencia.
Entre sueños y conciencia aun te pido
vuelve
regresa ya,
da tu calor a este ser.
Ya no quiero sentir
más de esta espesa e irrespirable neblina
llena de angustia y de duda,
que nubla toda mi vida
como en esta obscura noche
tan sola y tan... Fría.
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