Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Homo erectus de luna sapiens llore
Aroma de barros,
lunares son pompas
de olores vividos.
Recuerdos gastados,
fulgor en alfombras
yacen dormidos.
Cañar de los ríos,
callar de los peces,
murmullo de agua,
paraje sombrío.
Embosques de vida,
¡Sol que te creces!,
rozando la herida
anda inhumano en su vacua
descalzo y vacío.
¡Caza!, sacia enser conocido,
después en sueño adormece,
y en ése… en ése lo muevo.
Moviéndose en lozas,
matando dos veces
muere este día;
calmado en destrozas
espera uno nuevo.
Soñando aguerrido
se viste en el sueño…
¡Guía de afán colorido!,
siendo ya el dueño
respeta el destello, la vía,
bello albor de un blanco,
herido mortal de sombra en el flanco,
rumor de un suelo desconocido.
Y alba despierta
erectus el homo
queriendo ser sapiens.
¡Camina y acierta!,
yergue su lomo
soñado horas antes.
La vida ignora en el cómo,
curioso la observa,
se asombra del mono,
se asusta del fuego,
lo doma en su domo.
En cábala buena
se esconde en la cueva,
y pinta con magia en el duelo,
la musa que ya queda presa.
Valiente se enfrenta al encono,
¡A la vida, herida en su ruedo!,
¡A la muerte que nace en su asomo!
Luna que despierta
cuando el sol se esconde,
-homo erectus muera-
Luna que de luz abierta
es candor la noche;
luna que me ciega,
-homo sapiens llore-,
de tu albo helor reniega,
en tu blanco albor me azogue,
y en sapiens sapiens pueda,
caminar…
¡Ánima animal... en sus albores!
lunares son pompas
de olores vividos.
Recuerdos gastados,
fulgor en alfombras
yacen dormidos.
Cañar de los ríos,
callar de los peces,
murmullo de agua,
paraje sombrío.
Embosques de vida,
¡Sol que te creces!,
rozando la herida
anda inhumano en su vacua
descalzo y vacío.
¡Caza!, sacia enser conocido,
después en sueño adormece,
y en ése… en ése lo muevo.
Moviéndose en lozas,
matando dos veces
muere este día;
calmado en destrozas
espera uno nuevo.
Soñando aguerrido
se viste en el sueño…
¡Guía de afán colorido!,
siendo ya el dueño
respeta el destello, la vía,
bello albor de un blanco,
herido mortal de sombra en el flanco,
rumor de un suelo desconocido.
Y alba despierta
erectus el homo
queriendo ser sapiens.
¡Camina y acierta!,
yergue su lomo
soñado horas antes.
La vida ignora en el cómo,
curioso la observa,
se asombra del mono,
se asusta del fuego,
lo doma en su domo.
En cábala buena
se esconde en la cueva,
y pinta con magia en el duelo,
la musa que ya queda presa.
Valiente se enfrenta al encono,
¡A la vida, herida en su ruedo!,
¡A la muerte que nace en su asomo!
Luna que despierta
cuando el sol se esconde,
-homo erectus muera-
Luna que de luz abierta
es candor la noche;
luna que me ciega,
-homo sapiens llore-,
de tu albo helor reniega,
en tu blanco albor me azogue,
y en sapiens sapiens pueda,
caminar…
¡Ánima animal... en sus albores!
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