camicho
Poeta asiduo al portal
Una vez más hacemos hincapié
en esos rituales necesarios
confundiéndonos en retazos,
afectos e intensos abrazos;
inhalando tu aliento
para no parpadear en tus pestañas
y reflejarme
en la tierna laguna de tu mirada
calmando así esta sed
e hile eslabones de agonía
y no muera en tu regazo.
Gira el planeta por nuestros cuerpos
y todas las estaciones en instantes
se arrancan de nuestras manos.
Al otoño le suceden los recuerdos
evitando el invierno.
Es necesario todo esto;
reviviendo momentos
con divisas devaluadas de amor,
conscientes que laceramos nuestras almas
por un instante perpetuo.
Al sismógrafo de mis latidos,
durante meses chantajeado
con litros de fermentos,
entra en caos
prometiendo réplicas
incluso más intensas.
Hay heridas nuevamente abiertas
que tu abrazo no puede
los bordes aproximar
ni llenar ese espacio
por más cercana que estés.
Sólo ser testigo privilegiada
del oleaje de tu recuerdo
golpeando y golpeando sobre mi pecho
sobre las costas de mi soledad.
en esos rituales necesarios
confundiéndonos en retazos,
afectos e intensos abrazos;
inhalando tu aliento
para no parpadear en tus pestañas
y reflejarme
en la tierna laguna de tu mirada
calmando así esta sed
e hile eslabones de agonía
y no muera en tu regazo.
Gira el planeta por nuestros cuerpos
y todas las estaciones en instantes
se arrancan de nuestras manos.
Al otoño le suceden los recuerdos
evitando el invierno.
Es necesario todo esto;
reviviendo momentos
con divisas devaluadas de amor,
conscientes que laceramos nuestras almas
por un instante perpetuo.
Al sismógrafo de mis latidos,
durante meses chantajeado
con litros de fermentos,
entra en caos
prometiendo réplicas
incluso más intensas.
Hay heridas nuevamente abiertas
que tu abrazo no puede
los bordes aproximar
ni llenar ese espacio
por más cercana que estés.
Sólo ser testigo privilegiada
del oleaje de tu recuerdo
golpeando y golpeando sobre mi pecho
sobre las costas de mi soledad.
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