Antonio Javier Fuentes So
Poeta que considera el portal su segunda casa
Este tema está inspirado en una frase del texto El guiño de la luna, que el escritor, poeta, músico
en fin la joyita de Miguel Vivas colgó en su blog Palabrafernalia. Hablaba de esas amistades que tiran de las riendas de los corazones desbocados, de aquellos amores silenciados por salvar una amistad (o por el miedo a sentirte ridículo unos segundos después). Sucede que, a veces, se comparte, sin saberlo, ese miedo al ridículo y ese amor callado con la otra persona. Las dos primeras frases son de Miguel. Va por ti, artista.
Si algún día tuvieras tú la culpa
de que yo de otros ojos me enamore,
cobraremos a medias la amargura
de una deuda de amor sin acreedores.
Aún nos queda un suspiro en la guantera,
y algún beso en la mejilla apolillado,
y este viejo ascensor sin escalera
que espera a quien lo arregle en el octavo
No nos vale de nada lamentarnos,
ninguno de los dos tiró la piedra
y los dos descubrimos nuestras manos
de caricias perdidas con cualquiera.
Por mandar callar a nuestra boca
obligamos a gritar a nuestros ojos.
Esa vez la razón era una loca,
la amistad el jardín de los despojos.
Si algún día tuvieras tú la culpa
de que yo de otros ojos me enamore,
cobraremos a medias la amargura
de una deuda de amor sin acreedores.
Aún nos queda un suspiro en la guantera,
y algún beso en la mejilla apolillado,
y este viejo ascensor sin escalera
que espera a quien lo arregle en el octavo
No nos vale de nada lamentarnos,
ninguno de los dos tiró la piedra
y los dos descubrimos nuestras manos
de caricias perdidas con cualquiera.
Por mandar callar a nuestra boca
obligamos a gritar a nuestros ojos.
Esa vez la razón era una loca,
la amistad el jardín de los despojos.
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