EPICTETO
Poeta adicto al portal
Un ángel me dijo en voz baja
que siempre estaría a mi lado;
un día soltó las amarras
y yo desperté naufragando.
Quizás por temor a estar solo,
pense en seguir luchando;
buscando la paz, que en mis sueños bese,
con sus labios del corazón.
Y volví tan ciego y humano
a pesar de los vientos lejanos
su dolor no encontraba consuelo
hasta el día que su dulce vos oí.
Un sonido que atrajo momentos
desperto a la ilusión, del amor me enseño...
Que no vive quien baja los brazos...
Que los sueños no son imaginando...
Que el decir una frase que no tiene sentido,
para muchos marca un destino.
Era parte de un juego sencillo,
sin saber que el ganar no alcanzaba;
el regalo que anhelo solo lo tiene dios
está en mí volver hacia casa...
está en mí volver hacÍa casa.
que siempre estaría a mi lado;
un día soltó las amarras
y yo desperté naufragando.
Quizás por temor a estar solo,
pense en seguir luchando;
buscando la paz, que en mis sueños bese,
con sus labios del corazón.
Y volví tan ciego y humano
a pesar de los vientos lejanos
su dolor no encontraba consuelo
hasta el día que su dulce vos oí.
Un sonido que atrajo momentos
desperto a la ilusión, del amor me enseño...
Que no vive quien baja los brazos...
Que los sueños no son imaginando...
Que el decir una frase que no tiene sentido,
para muchos marca un destino.
Era parte de un juego sencillo,
sin saber que el ganar no alcanzaba;
el regalo que anhelo solo lo tiene dios
está en mí volver hacia casa...
está en mí volver hacÍa casa.
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