eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Qué gusto pasear
por tu cuerpo!,
de cielo a tierra
de este a oeste
de pies a cabeza
de brazo a brazo
y recorrer con mis labios
todo despacio,
bien despacio
y lamerte bien las penas
y comerme todas sus huellas,
todas las que te dejaron ellas;
y así tu cuerpo
quede libre de penas,
limpio de amores viejos,
limpio de recuerdos amargos.
¡Qué gusto pasear
por tu cuerpo!
y emborracharme
de tus silencios,
y comerme todos tus besos,
y llenarme de tus abrazos.
por tu cuerpo!,
de cielo a tierra
de este a oeste
de pies a cabeza
de brazo a brazo
y recorrer con mis labios
todo despacio,
bien despacio
y lamerte bien las penas
y comerme todas sus huellas,
todas las que te dejaron ellas;
y así tu cuerpo
quede libre de penas,
limpio de amores viejos,
limpio de recuerdos amargos.
¡Qué gusto pasear
por tu cuerpo!
y emborracharme
de tus silencios,
y comerme todos tus besos,
y llenarme de tus abrazos.
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