J.Allan
Poeta recién llegado
Y ahora tormenta insípida, ¿qué traes para mi?,
tus azotes no son nada ya mi carne no puede sentir,
la niebla no me cega y el pasto no me estorba,
la soga al cuello es un recordatorio de esta vida tan corta
y ahora ¿qué quieres de mi?.
Plantas mi destino y ¿crees ser mi dueña?,
mi dueña es aquella doncella callada
que vive en las profundidades,
aquella que sueña y sus pesadillas suelen ser mortales.
Ella es la que me da fuerza para aguantar calamidades
y la que corta mis venas, en nuestros días normales,
ella es mi vida y mi muerte,ambas y solo una.
Ella refleja mi deseo de amar
y espera mi llegada cuando zarpo en alta mar,
no juguéis conmigo que por ella he retado a Satanás ,
y nada es mas mió que ella y nada es tan suyo que yo.
En nuestros días fríos esperaremos por los siglos de los siglos sin temor.
Dedicado a mi esposa Alehli alba
tus azotes no son nada ya mi carne no puede sentir,
la niebla no me cega y el pasto no me estorba,
la soga al cuello es un recordatorio de esta vida tan corta
y ahora ¿qué quieres de mi?.
Plantas mi destino y ¿crees ser mi dueña?,
mi dueña es aquella doncella callada
que vive en las profundidades,
aquella que sueña y sus pesadillas suelen ser mortales.
Ella es la que me da fuerza para aguantar calamidades
y la que corta mis venas, en nuestros días normales,
ella es mi vida y mi muerte,ambas y solo una.
Ella refleja mi deseo de amar
y espera mi llegada cuando zarpo en alta mar,
no juguéis conmigo que por ella he retado a Satanás ,
y nada es mas mió que ella y nada es tan suyo que yo.
En nuestros días fríos esperaremos por los siglos de los siglos sin temor.
Dedicado a mi esposa Alehli alba
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