Rigel Amenofis
Poeta que considera el portal su segunda casa
No digas nada, escucha a las estrellas.
Tal vez te digan algo
de la rosa que hay en tu jardín
Giovanni Quessep.
Sopesando las ciencias y los versos,Tal vez te digan algo
de la rosa que hay en tu jardín
Giovanni Quessep.
inútil ocultarse en las ruinas del roble,
en este mundo no se ve la noche,
el pincel no sombrea más el lienzo.
La poética todo lo deslinda,
incluyendo los íntimos arcanos;
su genio penetrante lleva millares de años
medrando por delante de la tecnología.
Su predisposición inexcusable
a transformarse desde el jeroglífico,
la apartó de los templos y la confió a los libros,
surgiendo de la tinta para al cielo elevarse.
Su tersa piel oculta su erotismo de lumbre,
el terciopelo suave de sus alas divinas;
esconde la ternura que la convierte en niña,
sus entrañas de estrella su espíritu de nube...
Imagen erigida en sentimientos,
su ropaje propala visos de fantasía.
Los sueños del poeta en sus ojos titilan,
y tiene un corazón formado de misterio;
acicalada voz que de la nada brota,
con susurrantes notas cristalinas,
que translucen su fondo de dichas infinitas.
Revelación de todos los idiomas,
que con su irreverente vigor e inspiración,
cada partícula del tiempo indaga
y, temeraria, tenuemente palpa
la inefable sustancia del Creador.
30 Diciembre del 2009
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