cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Celeste cuerpo suspendido en el firmamento,
cuantas horas paso, mirando tu luz tiritar,
me observas y me das un beso
y cual niño inocente me pongo a llorar.
Te observo como luz celeste, mi tiempo
te quisiera yo dar, estrella de mil historias,
esperas y observas el tiempo pasar,
miras mi tierra desde el centro
y lloras por tanta maldad,
!ay estrella! masa candente, belleza de milenio
cuanto habrás visto, desde tu lugar ancestral.
Te refugias en la negra noche
que da un universo colosal
cuantas veces te observo, miro solo
tu luz brillar.
Estrella de luz candente, belleza al natural
icono de poetas y artistas que el mundo da,
eres inspiración de locos, nobles hombres
que lloran por ti, haciendo de la imaginación derroche
pintando y escribiendo, se expresan de ti.
Rafaga de luz celeste, centellas de paz
que desde muy lejos me brindas esperanza y paz,
parado estoy para admirarte, con un manto
de estrellas colosal, cuando la brisa fresca golpea
mi rostro, mil recuerdos me hacen soñar.
Estrella del alma mía, mis caricias te mando yo,
cuando cada noche observo
la belleza de tu esplendor.
cuantas horas paso, mirando tu luz tiritar,
me observas y me das un beso
y cual niño inocente me pongo a llorar.
Te observo como luz celeste, mi tiempo
te quisiera yo dar, estrella de mil historias,
esperas y observas el tiempo pasar,
miras mi tierra desde el centro
y lloras por tanta maldad,
!ay estrella! masa candente, belleza de milenio
cuanto habrás visto, desde tu lugar ancestral.
Te refugias en la negra noche
que da un universo colosal
cuantas veces te observo, miro solo
tu luz brillar.
Estrella de luz candente, belleza al natural
icono de poetas y artistas que el mundo da,
eres inspiración de locos, nobles hombres
que lloran por ti, haciendo de la imaginación derroche
pintando y escribiendo, se expresan de ti.
Rafaga de luz celeste, centellas de paz
que desde muy lejos me brindas esperanza y paz,
parado estoy para admirarte, con un manto
de estrellas colosal, cuando la brisa fresca golpea
mi rostro, mil recuerdos me hacen soñar.
Estrella del alma mía, mis caricias te mando yo,
cuando cada noche observo
la belleza de tu esplendor.