MIEDOS
Cayó la noche llena de negruras
tapándome los ojos con su manto
sin importar la tristeza de su llanto
nacido de fantásticas torturas.
Por mucho que recoses y suturas
siempre encuentra una entrada el cruel espanto.
Desesperado grito tanto y tanto
que consigo romper sus ataduras.
Y aunque a la luz del sol salí cegado
viéndome en mar de luz andar perdido
no me importó, ya miedo no me daba.
La brisa perfumada se llevaba
todo rastro de infierno conocido.
A su paso el temor quedó enterrado.
Cayó la noche llena de negruras
tapándome los ojos con su manto
sin importar la tristeza de su llanto
nacido de fantásticas torturas.
Por mucho que recoses y suturas
siempre encuentra una entrada el cruel espanto.
Desesperado grito tanto y tanto
que consigo romper sus ataduras.
Y aunque a la luz del sol salí cegado
viéndome en mar de luz andar perdido
no me importó, ya miedo no me daba.
La brisa perfumada se llevaba
todo rastro de infierno conocido.
A su paso el temor quedó enterrado.