Alicia La Maya
Poeta fiel al portal
No me alcanza con agradecer.
Con mirar el cielo sin humaredas de polvo,
tener la tierra que piso firme y lisa,
de mis manos mis hijas,
el agua que salatarina escapa por los grifos,
mis zapatos de baile y mis pestañas postizas.
Los recuerdos, cada uno en la cajita vieja
que tanto allá en los años fué tan nueva.
Los juguetes de mi gata Ondina,
y las cenizas de mi perro Silfo.
No me alcanza con agradecer,
que no siento sirenas, ni gritos, menos llanto.
Me siento como con verguenza.
Paralizada, impotente, confundida y triste.
No me alcanza con no ser Chilena,
y padecer el terror y el desconcierto,
porque el dolor de mis hermanos es también mi dolor.
con esto que ha pasado
Dios, no alzanza.
Con mirar el cielo sin humaredas de polvo,
tener la tierra que piso firme y lisa,
de mis manos mis hijas,
el agua que salatarina escapa por los grifos,
mis zapatos de baile y mis pestañas postizas.
Los recuerdos, cada uno en la cajita vieja
que tanto allá en los años fué tan nueva.
Los juguetes de mi gata Ondina,
y las cenizas de mi perro Silfo.
No me alcanza con agradecer,
que no siento sirenas, ni gritos, menos llanto.
Me siento como con verguenza.
Paralizada, impotente, confundida y triste.
No me alcanza con no ser Chilena,
y padecer el terror y el desconcierto,
porque el dolor de mis hermanos es también mi dolor.
con esto que ha pasado
Dios, no alzanza.
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