Damari
Poeta que considera el portal su segunda casa
En mi barrio hay una calle,
colorida y perfumada,
donde esperan en las puertas
mujeres engalanadas.
Clientes de todas partes:
adolescentes , señores,
lúcidos , borrachos,
desechos y contagiados,
se acercan por allí
buscando pasar el rato.
Sonríen como geishas,
satisfacen al usuario ,
permutando por unos euros:
sexo, palizas ,insultos
y algún que otro abrazo.
¿Qué historias se esconden
en cada cuerpo alquilado?
¿Abandonos, drogas, hambre,
sueños realizables...?
colorida y perfumada,
donde esperan en las puertas
mujeres engalanadas.
Clientes de todas partes:
adolescentes , señores,
lúcidos , borrachos,
desechos y contagiados,
se acercan por allí
buscando pasar el rato.
Sonríen como geishas,
satisfacen al usuario ,
permutando por unos euros:
sexo, palizas ,insultos
y algún que otro abrazo.
¿Qué historias se esconden
en cada cuerpo alquilado?
¿Abandonos, drogas, hambre,
sueños realizables...?
Última edición: