JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Voz que clama.
Voz, que clama la presencia del amor;
entre el abismo del olvido,
sumergido entre mar de lágrimas
y cubierto de sollozos y suspiros.
Enredaderas de lágrimas
incesantes, lamentos de un adiós que duele;
que matrizo la paz de mi alma
y convirtió la lucidez en nada.
Puedo escuchar esa voz que clama
Y puedo sentir entre la piel;
que poco a poco muero sin ti,
sin tocar el cielo una vez más,
y sin decirte cuanto yo te amo,
que aun te amo, sin cesar.
Hojas al viento y algodones de intranquilidad
Cantos de aves que cesaron;
para nunca más, volver a cantar,
y que murieron en medio de la noche,
cuando dejaron de amar.
Y la presencia del amor,
ese, que nunca llego.