Orlan
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un último suspiro
nacido de la pasión saciada,
unas cuantas bocanadas
para estimular la plácida calma,
Mientras el humo canela
se esparce por nuestros cuerpos,
nos deleitamos con diálogos,
Planes y sueños se enrumban,
como la llama que danza a poco viento y nuestro aliento.
Otras bocanadas más,
cuyo producto se esparce por este recinto.
nacido de la pasión saciada,
unas cuantas bocanadas
para estimular la plácida calma,
llama que todavía arde
fuego concedido...
entre índice y pulgar.
Una vela aromatizada,
fuego concedido...
Mientras el humo canela
se esparce por nuestros cuerpos,
nos deleitamos con diálogos,
que terminan en sonrisas...
Planes y sueños se enrumban,
como la llama que danza a poco viento y nuestro aliento.
Otras bocanadas más,
cuyo producto se esparce por este recinto.
Y a nuestro culto,
nuevo tributo.
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