Los niños de los puentes

cipres1957

Poeta veterano en el portal
Los niños de los puentes no son de nadie,
ellos sobreviven en aguas comunes
de indiferencias divinas y sociales,
entre el hambre y la dadivosa justicia
y las miserias que abortan las mentiras.

Los niños de los puentes no tienen zapatillas,
visten con los harapos que les brindó la vida,
revuelven en los nichos de las comidas,
las sobras de la abundancia no repartida,
por obesos temerosos que los miran a escondidas.

Los niños de los puentes no tienen cultura;
murmura la ignorancia desde su guarida
de ostentosa riqueza y empobrecida vida;
desprecian con asco la pobreza del niño,
ignoran que la riqueza está en su contenido.

Los niños de los puentes cuentan sus monedas;
una por una, comparten las propinas,
de payasos, limpiavidrios, de manos extendidas,
para la limosna generosa entre comillas,
de quienes por miedo no bajan sus ventanillas.

Los niños de los puentes son tan niños como los míos,
esperan con ilusiones navidades y reyes magos;
necesitan como todos que la soberana justicia,
les conceda el derecho a vivir como niños,
y los saquen de los puentes donde se hunde la vida.
 
Última edición:
Hola Cipres, exelente poema mostrando una realidad que nos toca a todos. LLeno de imagenes claras y fuertes. Lo mejor es que vas llevando en el final a sacar una conclusion o al menos reflexionar sobre el tema.
Te mando un abrazo y te felicito.
Te dejo las estrellitas bien merecidas.
 
Los niños de los puentes no son de nadie,
ellos sobreviven en aguas comunes
de indiferencias divinas y sociales,
entre el hambre y la dadivosa justicia
y las miserias que abortan las mentiras.

Los niños de los puentes no tienen zapatillas,
visten con los harapos que les brindó la vida,
revuelven en los nichos de las comidas,
las sobras de la abundancia no repartida,
por obesos temerosos que los miran a escondidas.

Los niños de los puentes no tienen cultura;
murmura la ignorancia desde su guarida
de ostentosa riqueza y empobrecida vida;
desprecian con asco la pobreza del niño,
ignoran que la riqueza está en su contenido.

Los niños de los puentes cuentan sus monedas;
una por una, comparten las propinas,
de payasos, limpiavidrios, de manos extendidas,
para la limosna generosa entre comillas,
de quienes por miedo no bajan sus ventanillas.

Los niños de los puentes son tan niños como los míos,
esperan con ilusiones navidades y reyes magos;
necesitan como todos que la soberana justicia,
les conceda el derecho de tratarlos como niños,
y los saquen de los puentes donde se hunde la vida.



Es terrible reconocer el mismo brillo de los ojos de tus hijos en los ojos de aquellos niños, tan iguales, tan divinos, pero tan injustamente desprotegidos.
Mi hermano, yo laboro en las calles y en las esquinas siempre tengo tiempo de estacionar el auto en una luz roja y esta realidad me combate el alma. Muy sentida y real tu denuncia.
Magnífico poema.
Saludos.
 
muy reales y cargadas de dolor tus letras. Muy bien escrito. Me has dejado un nudo en la garganta.

Recibe mis aplausos y mis saludos!
 
Es terrible reconocer el mismo brillo de los ojos de tus hijos en los ojos de aquellos niños, tan iguales, tan divinos, pero tan injustamente desprotegidos.
Mi hermano, yo laboro en las calles y en las esquinas siempre tengo tiempo de estacionar el auto en una luz roja y esta realidad me combate el alma. Muy sentida y real tu denuncia.
Magnífico poema.
Saludos.


Amigo; somos partícipes de esta indiferencia. Con nuestra generosa moneda solo expiamos por un instante nuestra apatía por hacer algo. Gracias por tus comentarios. Saludos.
 
Tus harapos y los míos y los de ellos,

todos los harapos del mundo
deberían cerrarse para siempre,
así como los puentes,
que deberían mudarse
a los tribunales.


Cipres, me pusiste triste, o ya lo estaba, no lo sé.

Gracias hermano.



La tristeza por el dolor de los demás es patrimonio del hombre verdadero, el que tiene la bondad en el corazón. Deberían abrirse los puentes a la justicia para que salga de la isla de los privilegiados. Gracias hermano por llegarte a mi poesía. Un abrazo
 
Los niños de los puentes, deben dolernos, como los puentes mismos. Que se han edificado hipotecando su crecimiento. ¿de que sirven los puentes?, si los niños jamàs podrían pasar por encima de ellos. Por que ellos estuvieron condenados desde un primer momento, a vivir bajo esos puentes. Por que los puentes había que pagarlos en algún momento.
Disculpa cipres, Es tan profundo lo que has escrito...que me ha emocionado.
Marino
 
Los argentinos estamos acostumbrados a ver demasiados niños debajo de los puentes, y como autocrítica; solemos pasar distraídos, quizás por impotencia, por bronca o tal vez por indiferencia pero todo nos conduce a una sola realidad: los niños continúan debajo de los puentes. Gracias por involucrarte con este tema. Un abrazo.
 
Dura realidad pronunciada, donde por desgracia los niños aun siguen siendo los condenados de esta sociedad... Crudeza, veracidad, en sus letras... reflexion para que al menos, todos pongamos nuestro granito de arena para que los niños... sean eso... NIÑOS... que puedan vivir con felicidad en su mundo de inocencia,
Grato leerle y rescatar estas letras.
Un saludo.
 
Los niños de los puentes no son de nadie,
ellos sobreviven en aguas comunes
de indiferencias divinas y sociales,
entre el hambre y la dadivosa justicia
y las miserias que abortan las mentiras.

Los niños de los puentes no tienen zapatillas,
visten con los harapos que les brindó la vida,
revuelven en los nichos de las comidas,
las sobras de la abundancia no repartida,
por obesos temerosos que los miran a escondidas.

Los niños de los puentes no tienen cultura;
murmura la ignorancia desde su guarida
de ostentosa riqueza y empobrecida vida;
desprecian con asco la pobreza del niño,
ignoran que la riqueza está en su contenido.

Los niños de los puentes cuentan sus monedas;
una por una, comparten las propinas,
de payasos, limpiavidrios, de manos extendidas,
para la limosna generosa entre comillas,
de quienes por miedo no bajan sus ventanillas.

Los niños de los puentes son tan niños como los míos,
esperan con ilusiones navidades y reyes magos;
necesitan como todos que la soberana justicia,
les conceda el derecho a vivir como niños,
y los saquen de los puentes donde se hunde la vida.

Hola, muy real, asi es la vida de los niños que viven ebajo los puentes, sin privilegios, marginados, solos en la oscuridad social. Saludos
¡SONRIE!
 
Oye que tristeza has desatado en mi, quizas en todos; pero es una dura realidad donde todos somos complices llenos de injusticia y miedo a la igualdad.
Por aqui en mi Venezuela ABUNDAN NIÑOS de esos que nos pintas, falta de afecto, amor y cariño, llenos de fantasia como todo niño pero que los gobiernos no toman en cuenta ignorandolos y haciendolos sentir mas miserables.
Te felicito y te aplaudo poeta por tu grito a la injusticia y desigualdad social.
 
Describes nuestra gran miseria de una forma sumamente clara y sensible. Tal como lo dices estamos acostumbrados a verlos y ellos a toparse con nuestra indiferencia. Deberíamos haber nacido sin ombligo, tal vez así dejaríamos de mirarlo todo el tiempo y podriamos ver a los costados. Excelente obra, gracias por ser de los pocos que ven a su alrededor. Besitos. Lluvia...
 
Dura realidad pronunciada, donde por desgracia los niños aun siguen siendo los condenados de esta sociedad... Crudeza, veracidad, en sus letras... reflexion para que al menos, todos pongamos nuestro granito de arena para que los niños... sean eso... NIÑOS... que puedan vivir con felicidad en su mundo de inocencia,
Grato leerle y rescatar estas letras.
Un saludo.


Gracias por rescatar esta poesía de reflejos de una sociedad a veces demasiado distraída o descuidada.

Saludos.
 
Oye que tristeza has desatado en mi, quizas en todos; pero es una dura realidad donde todos somos complices llenos de injusticia y miedo a la igualdad.
Por aqui en mi Venezuela ABUNDAN NIÑOS de esos que nos pintas, falta de afecto, amor y cariño, llenos de fantasia como todo niño pero que los gobiernos no toman en cuenta ignorandolos y haciendolos sentir mas miserables.
Te felicito y te aplaudo poeta por tu grito a la injusticia y desigualdad social.


Son parte de las miserias humanas y sus malas memorias.

Gracias por tus palabras. Saludos.
 
Describes nuestra gran miseria de una forma sumamente clara y sensible. Tal como lo dices estamos acostumbrados a verlos y ellos a toparse con nuestra indiferencia. Deberíamos haber nacido sin ombligo, tal vez así dejaríamos de mirarlo todo el tiempo y podriamos ver a los costados. Excelente obra, gracias por ser de los pocos que ven a su alrededor. Besitos. Lluvia...


Tienes razón Lluvia; somos indiferentes aun para nuestras propias miserias.
Gracias por tu visita y comprensión.

Besitos.
Daniel
 
Vivo cerca del un río que divide a mi ciudad y puedo conocer de cerca como viven los niños debajo del puente, único techo que les ha dado la vida, muy protector por demás, y las paredes las hacen de nylon, cartones, o ahondando la tierra para estar más calientitos, la tierra es generosa, es tibia, es como la madre cuando ésta no está. Es verdad, hay temores, cierta reticencia hacia el niño desvalido porque es, a veces agresivo, astuto y no le tiembla la mano cuando ante sus ojos tiene algo que no le pertenece, porque es costumbre, porque la escuela de la vida siendo pequeño es lo que le enseñó y lo lleva a cabo si ve descuido, pero visto del la óptica del abandono, de la indiferencia, de lo mal que huele, que cuando no tiene comida conseguida de cualquier manera aspira lo que tenga cerca, ayuda a paliar el hambre es un problema social que a nadie debería dejar indiferente pero todos están TAN OCUPADOS DE SUS COSAS. Una gran denuncia escrita con la sensibilidad que te carateriza Cipres. Saludos poeta





Mi querida amiga; esos niños "agresivos" solamente se defienden ante otra agresión con las mismas armas que la indiferencia les provee. No los justifico, tampoco los culpo. Sí al resto de nosotros, los indiferentes.
Gracias por tu siempre generosidad para conmigo.
Saludos.
 
Gran poema dejas para la sensibilidad de quien te lee. Pensar en ello, es recapacitar y meditar en el porqué a unos les toca vivir esas circunstancias y otros viven con una vil abundancia. Es injusto el reparto que existe, en todos los órdenes de la vida. En este caso, aludes a niños, pero esos niños serán adultos y seguirán viviendo en la misma desgarradora miseria, en esos puentes a los que aludes. La inmensa mayoría, no tendrán una oportunidad, nadie se la dará. Triste realidad has dejado plasmada en tus versos.

Aplausos y te dejo mis estrellas a tan brillante realidad.

Deberían leerlo, los que puede cambiar esta parte de la historia.
 
Última edición:
MaríaA.G;2731723 dijo:
Gran poema dejas para la sensibilidad de quien te lee. Pensar en ello, es recapacitar y meditar en el porqué a unos les toca vivir esas circunstancias y otros viven con una vil abundancia. Es injusto el reparto que existe, en todos los órdenes de la vida. En este caso, aludes a niños, pero esos niños serán adultos y seguirán viviendo en la misma desgarradora miseria, en esos puentes a los que aludes. La inmensa mayoría, no tendrán una oportunidad, nadie se la dará. Triste realidad has dejado plasmada en tus versos.

Aplausos y te dejo mis estrellas a tan brillante realidad.

Deberían leerlo, los que puede cambiar esta parte de la historia.

Mucha verdad María; nosotros también somos parte de esta indiferencia; quizás nuestros medios sean insignificantes pero aún así nos involucramos poco. En cuanto a los que deberían saberlo; te aseguro que están al tanto pero ellos escriben sus propios "versos" en las campañas electorales, luego los borran de sus gobiernos.
Gracias por detenerte.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba