Alma ventura
Poeta asiduo al portal
Entre los abriles de mi pelo
envejece un amor que no llega,
se ha extraviado en el camino.
En este sofá silente y gris,
posan sus alas cien fructíferas esperanzas,
aún así. ese amor no llega.
Tres tazas de café juegan a olvidarte
van descalzas de puntitas por tu pasillo,
evitando despertar el desconsuelo.
Se secarán otoños y mil primaveras
y yo aquí sentada
con tres tazas de café y un amor que no llega.
Dirán que nado en desespero,
pero es larga espera,
es tiempo muerto.
Perdí mis pestañas,
mis ojos ya secos,
mucha cafeína
y un amor eterno...
Escuálida esperanza
sombría alma en pena,
envejece mi voz,
hay canas de tu ausencia.
Vuelvo a la cocina y llego a pensar,
tres tazas se acaban,
mis años se van.
Duendes de los sueños
cavan arrugas en mi cara,
o han pasado mil años de soledad,
es agrio el desespero,
ya estoy en mis huesos de dolor.
envejece un amor que no llega,
se ha extraviado en el camino.
En este sofá silente y gris,
posan sus alas cien fructíferas esperanzas,
aún así. ese amor no llega.
Tres tazas de café juegan a olvidarte
van descalzas de puntitas por tu pasillo,
evitando despertar el desconsuelo.
Se secarán otoños y mil primaveras
y yo aquí sentada
con tres tazas de café y un amor que no llega.
Dirán que nado en desespero,
pero es larga espera,
es tiempo muerto.
Perdí mis pestañas,
mis ojos ya secos,
mucha cafeína
y un amor eterno...
Escuálida esperanza
sombría alma en pena,
envejece mi voz,
hay canas de tu ausencia.
Vuelvo a la cocina y llego a pensar,
tres tazas se acaban,
mis años se van.
Duendes de los sueños
cavan arrugas en mi cara,
o han pasado mil años de soledad,
es agrio el desespero,
ya estoy en mis huesos de dolor.