Antes de que te vayas ofrecida
al rinoceronte inocente de la razón
después del primer arrecife
has una izquierda
¡entra, mira…!
¡apetece un bocado sin postre!
y lo que no puedas concebir ad-vitam
¡rebájalo a tus plantas!
porque no le basta al pensamiento
hierba seca, ni piedad
en adaptación de excremento desalmado
porque reincidir de nuevo en tu sangre provinciana
no es consulta psiquiátrica
para conocer tu corazón en efervescencia
o como ultimada coca-cola desertina.
Si no te vas
pues entonces
renegociemos nuestras metas de guerra
vivir no sería vivir
si de envés al maíz de oro
que se llovizna del reino celestial
resultamos como correas rotas,
garantía de mis inclemencias que no puedes probar
Analítico martirio
con rostro femenino de lujuria
antes de que te vayas (si es que te vas)
después de la señal de PARE
dobla otra izquierda
¡entra, mira!
¡apetece un bocado sin postre!
si no me encuentras desplumado
es que partí de primero
volando a otro tórax mas inseguro.
al rinoceronte inocente de la razón
después del primer arrecife
has una izquierda
¡entra, mira…!
¡apetece un bocado sin postre!
y lo que no puedas concebir ad-vitam
¡rebájalo a tus plantas!
porque no le basta al pensamiento
hierba seca, ni piedad
en adaptación de excremento desalmado
porque reincidir de nuevo en tu sangre provinciana
no es consulta psiquiátrica
para conocer tu corazón en efervescencia
o como ultimada coca-cola desertina.
Si no te vas
pues entonces
renegociemos nuestras metas de guerra
vivir no sería vivir
si de envés al maíz de oro
que se llovizna del reino celestial
resultamos como correas rotas,
garantía de mis inclemencias que no puedes probar
Analítico martirio
con rostro femenino de lujuria
antes de que te vayas (si es que te vas)
después de la señal de PARE
dobla otra izquierda
¡entra, mira!
¡apetece un bocado sin postre!
si no me encuentras desplumado
es que partí de primero
volando a otro tórax mas inseguro.
Última edición: